lunes, 10 de agosto de 2015

Terapia Online - Experiencia de Ariadne Estrada

Hola chicxs! 
Hoy termino mi terapia, me quedo una gran satisfacción de haber logrado mi objetivo en 4 sesiones.
Claro, haciendo incapie en que gracias a la orientación que me brindo Ixchel lo pude hacer.
La terapia online la recomiendo, me siento más cómoda hablando desde mi casa; 
Se la recomiendo a las chicxs que tenemos algunas dudas, todo es muy factible. El tiempo, los pagos y la modalidad de esta. 

A veces no tenemos el valor de consultar un psicólogo de manera 'personal' y el trabajo que hace y del modo que lo hace me fue mas fácil consultarla. 

Me quedo con una sonrisa en la cara patrocinada por Ixchel, gracias!!!
Ariadne Estrada. :) "

martes, 2 de junio de 2015

Terapia online o telefonica




CONTRATO TERAPEUTICO 
Terapia Menstrual, Ixchel Villarreal


La terapia menstrual es un conjunto de saberes ancestrales que han sido recopilados, re-creados y  reforzados con técnicas de sanación energética.
La terapia menstrual busca guiar a las mujeres, en un reconocimiento profundo de su ciclo menstrual y de su vida. Es un contacto consciente con su sangre menstrual, así mismo para recuperar la importancia de los ritos de paso que conectan una etapa de la vida con otra. Todo esto permite, capitalizar sus energías y  recuperar la autonomía de su cuerpo.

La terapia menstrual es entonces una medicina física, mental y espiritual para ti misma, con la cual podrás elevar tu autoestima, sanar tu cuerpo y tu alma, así como lograr cualquier cosa que te propongas. 



Características de las sesiones
·          La terapia menstrual es individual y en su modalidad online se lleva a cabo dos veces al mes, sin importar en que día del ciclo menstrual te encuentres.
·          Tiene una duración de 12 sesiones divididas en la siguiente manera: 1) Entrevista inicial 2) Niña Interior 3) Mujer Sexual 4) Mujer Madre/Mujer creativa 5) Linaje y las Ancestras 6) Cierre
·          Las sesiones de terapia se llevaran a cabo por Facetime o Skype; esto se acordara con cada persona.
·          Las sesiones tendrán una duración de 60 a 90min.
·          Se atenderán mujeres de cualquier país, siempre y cuando sigan este contrato terapéutico.
·          Cualquier mujer mayor de 18 años puede tomar la terapia menstrual.
·          El costo por sesión será de 350 pesos mexicanos (20 dólares), el cual deberá cubrirse en su totalidad dentro de las 24hrs antes de la sesión de terapia, de no ser pagado se cancelará la sesión. Los medios de pago podrán ser Paypal, Wester Union, depósito bancario o depósito en Oxxo.
·          No hay terapias los fines de semana.

Limites terapéuticos
·          La terapeuta no será responsable por faltas al tratamiento.
·          Solo podrán recibir terapia en los horarios y días agendados, sí la paciente intentará llamar o mandar mensajes fuera de los temas de terapia esto ameritara cancelación definitiva del servicio.
·          La única manera de agendar cita será por correo electrónico a ecofeminismoconsciente@gmail.com

·          La paciente no llamará o mandará mensajes a la terapeuta; será la terapeuta quien llame al paciente para comenzar la sesión.

Compromisos de la terapeuta
·          La terapeuta se compromete a velar por la adecuación científica, profesional y espiritual de los programas de tratamiento que se realicen.
·          La confidencialidad de los datos obtenidos dentro de las sesiones terapéuticas, serán respetadas.
·          Si la dificultad de la consulta psicológica requiere un recurso diferente a los que pueden ofrecerse, la terapeuta se compromete, sí así se desea, a informar sobre otros recursos que se ajusten a sus características particulares.
·          Avisar en caso de cancelación.
·          Puntualidad en el horario acordado.

Compromisos de paciente
·          La paciente es responsable de su propio cambio. El cambio es posible,
·          La paciente se compromete a atender de forma regular y puntual a las sesiones de terapia. En aquellas ocasiones en las que le sea imposible acudir, deberá avisar con 24hrs de anticipación antes de la hora acordada.
·          En caso de cancelación sin previo aviso la siguiente terapia se cobrará dos consultas. De no asistir a dos sesiones consecutivas sin informar, la terapia se dará por terminada.
·          La paciente se compromete a realizar las tareas y trabajos personales indicados
·          Se considera una sesión cancelada cuando la consultante no avisa de inasistencia o cuando al pasar 20min no se ha conectado.
·          Es responsabilidad de la consultante anotar sus tareas.

Dinámica
·          Enviar un correo electrónico a ecofeminismoconsciente@gmail.com.
·          Cuando te responda te enviaré las siguientes preguntas: forma de pago, horario y modalidad de consulta. Al concertar estos tres aspectos te enviaré el contrato terapéutico para firmar, así como la ficha de ingreso para comenzar la terapia.
·          En la primera sesión (1/12)  te haré una serie de preguntas para conocer mejor tu motivo de consulta y planear una estrategia de tratamiento. 

Pago
·          Wester Union, 
·          Paypal: Enviaré un recibo de pago a tu correo, el cual puedes pagar con tarjeta de crédito o débito.
·          Depósito bancario
·          Depósito en Oxxo


domingo, 10 de mayo de 2015

Porque estoy en contra de las cesáreas innecesarias... Parte 2

En esta segunda parte contaré mi propio proceso de embarazo y parto.
Unas semanas antes de enterarme que estaba embarazada me diagnosticaron escoliosis, tengo varias curvaturas en la columna; al principio fue mi mayor temor para un parto vaginal normal. Con el trascurso de mi embarazo fui aumentando de peso y la espalda no causo mayor problema, al estar diagnosticada tambien con endometriosis, no tener vesícula ni apéndice; hace algunos años decidí que debía trabajar con mi cuerpo y reconciliarme con el para evitar mas cirugías innecesarias causadas por dolores emocionales.

Habiendo tomado consciencia tiempo atrás de que todo lo que me afecta emocionalmente se manifiesta en mi cuerpo por no sanarlo o expresarlo, decidí que mi parto sería de manera vaginal, natural, sin complicaciones y orgasmico. Comencé a investigar sobre el parto consciente, tratar de solucionar y cortar patrones en mi vida, mi crianza y sanar mi propio nacimiento y gestación. 
Busque parteras en ciudad Juárez, mi ciudad; pero no había nadie que conociera una o que hubiera escuchado de alguien que supiera. Casi llegando a los 6 meses de embarazo me comentaron de una clínica donde atendían parteras, cuando fui a preguntar me interesaba conocer tres aspectos básicos que deseaba vivir en mi parto, ¿cómo era el proceso de alumbramiento?, ¿si tendría libertad de movimiento? y ¿si eran parteras quienes atendían? Una enfermera me respondió que los bebés nacían en una sala de expulsión, la sola palabra “expulsión” ya resonaba agresiva, nada respetada y a violencia. A mi segunda pregunta me dijeron que “ahí se paria acostada, como debía de ser”, tanta desinformación me lleno de coraje, para rematar con un “aquí somos parteras certificadas, ¡no de rancho!”. Como si unas valieran mas que otras. Salí de ahí desilusionada y con pocas esperanzas de tener un parto como lo deseaba.
Mi abuelita administra una clínica por lo que lo lógico era que yo pariera ahí y quien me atendiera fuera el ginecólogo que atiende ahí; sin embrago aunque es un negocio familiar sabia que ahí también mis ideas serian rechazadas. Cuando las plantee todo el mundo me dijo que estaba loca, que ponía en riesgo mi vida, la de mi hijo, que no sabía nada por ser primeriza y que mi plan de parto era solo un rollo hippie que estaba de moda. Cuando le conté a mi suegra como quería parir, me sugirió ir a El Paso, Tx a Casa de maternidadLa Luz donde hay parteras que llevan tu embarazo, tienes libertad de movimiento, libertad para comer, te acompaña quien tu desees y tienen diferentes opciones para el parto según como tu te sientas cómoda.
Mi pareja y yo decidimos ir a echar un vistazo, todo era perfecto; incluso si hablábamos con la partera que nos tocara podíamos pedir nuestra placenta y llevar acabo el parto loto, tal como yo lo soñaba, cosa que en México jamás nos hubieran permitido por considerarse un desecho biológico.
Preocupada por todo lo que me decía mi familia sobre los riesgos del parto y el riesgo que corríamos cambie de ginecólogo en la semana 31 de gestación. Quien llevaba mi parto me había dicho que mejor me fuera preparando para que me pusieran epidural, pues aunque yo no quería anestesia de ningún tipo él estaba seguro de que yo no aguantaría. Considere tal comentario como violencia, mi propio doctor no confiaba en mi ni en mi cuerpo, no valía la pena continuar con él. Una compañera me paso una página llama Nucleo V que aseguraba que de los partos que atendían el 80% eran de manera natural, lo cual me dio confianza y curiosidad. El ginecólogo Erick González; resulto una maravilla, humano, respetuoso, atento, sobre todo siempre confió en mí y se mostraba interesado por mis ideas y deseos.

El dr. me aseguro que era muy probable que pudiera parir de manera vaginal sin ninguna complicación, incluso cuando yo me llegue a desesperar me ayudo a tranquilizarme, me dio opciones y nunca dudo de mi capacidad y naturaleza. Con la seguridad de que pariría de manera natural, me registre para parir la casa de maternidad; el mayor miedo de mi familia era que si algo no salía bien ellas no se hacen responsables y te envían a un hospital, donde obviamente todo es más caro. Mi pareja me apoyaba en lo que yo decidiera y vivimos la experiencia. 
Fuimos a la Casa de Maternidad la luz, donde ya habíamos pedido informes y nos trataron muy bien. Desde que entras a la casa todo el mundo te sonríe y el ambiente esta lleno de amor. Teníamos cita a las 4pm y salimos de ahí como hasta las 9:30 de la noche, a pesar de que fue muchísimo tiempo nunca nos sentimos hartos ni aburridos, al contrario, fue como estar en armonía en un espacio cálido y lleno de atenciones. Cuando entramos vi a una chica que lleva el cabello como yo lo usaba antes, me gusto su estilo y su vibra, desee que ella nos tocara de partera. Casualmente ella nos atendió, la entrevista inicial se llevo acabo en el patio de la casa al aire libre. abarcaba historial clínico, antecedentes familiares pero tambien emocionales. Pati, es una mujer muy preparada, me ayudo a ver cosas de mi embarazo que aun no estaba consciente y eso me encanto. Luego nos hizo una confesión a Oscar y a mi:

Ella nos había visto en Sprouts (una tienda gringa) unos meses atrás, le comento a la amiga con quien iba que “eramos una pareja muy cool y con buena vibra”. Semanas despues fuimos por informes a la casa de maternidad, su amiga nos vio y le dijo que estábamos embarazados y habíamos ido, ella deseo desde ese momento atendernos y ser nuestra partera. Ni Oscar ni yo creemos en las casualidades, nos gusta creer que todo sucede por algo, lo llamamos sincronicidad. 
Dentro de las preguntas de la entrevista esta la razón por la cual prefieres la atención con una partera, nuestro motivo, le explicamos a Pati, es que hemos visto que la mayoría de las mujeres que acuden a este lugar lo hacen por la ciudadanía o por lo barato que es; nosotros lo hicimos porque buscábamos un ambiente alejado de médicos, procedimientos innecesarios, violencia, y queríamos que todo fuera bajo el respeto, el amor y una atención integral donde mi hijo y yo fuéramos lo mas importante. 

Tomando en cuenta mi fecha estimada de parto, me fui a EUA casi tres semanas antes del nacimiento de mi hijo, en las cuales regrese dos veces a mi ciudad para no perderme a mi misma y porque extrañaba a mi familia, estar en una ciudad ajena puede ser muy duro. En ese tiempo me di a la tarea de leer de manera más apasionada algunos libros, entre ellos “Parirás con placer” y “Cuerpo de mujer sabiduría de mujer” en los cuales explican como de un tiempo acá hemos perdido el control de nuestros cuerpos y lo hemos cedido a la industria, al poder patriarcal, no nos conocemos y no somos protagonistas de nuestros partos. Ahí también relata como las sociedades que tienen más contacto con la religión son donde más sufrimiento de parto existe, y las tribus alejadas de ese pensamiento no conocen el dolor del parto. Explica a su vez como las contracciones han cambiado de manera histórica con relación a la sociedad, cosas que yo ignoraba y que esperaba poner en practica.
Mi trabajo de parto estuvo lleno de ansiedad, amor, cariño y solidaridad. Nadie desconfió de mi ni un momento. Cuando no podía dilatar, mi partera me recomendó dejar de tratar de controlar la situación y fluir, dejar que las cosas sucedieran y poco a poco lo logramos. Mi mamá, mi papá, mi pareja, mi partera, mi hijo y yo fuimos un equipo para lograr ese parto tan anhelado.

Cuando fui a revisión con mi ginecólogo despues de la cuarentena, le contamos como habia sido el parto y todas las emociones que vivimos. Él nos dijo que las mujeres de ahora son muy cobardes y los primeros 4cm de dilatación son críticos, se le debe apoyar a la parturienta de manera integral y no forzar una cesárea. Seguramente si yo hubiera estado pariendo en un hospital mexicano me hubieran realizado cesárea, dudo mucho que hubiera tenido acompañamiento emocional o que mi pareja y mis papás hubieran podido estar conmigo todo el tiempo. Los profesionales de la salud deberían conocer no solo los aspectos biológicos de un parto, sino los emocionales y sociales tambien para poder brindar atención de calidad, sin violencia.


El parto es algo personal que debe de ser tal y como nosotras lo queremos, no debe de tratarse como un padecimiento o algo de cuidado especial. Las mujeres debemos hacer valer nuestros derechos y para eso necesitamos conocerlos y exigir que se nos trate debidamente. Una cesárea debe ser un ultimo recurso, no un capricho egolatra de un medico avaro. Las mujeres debemos ser conscientes de nuestros cuerpos y no intimidarnos por nadie, buscar segundas, terceras y hasta cuartas opiniones si lo que nos dicen no nos convence. No deberíamos temerle al parto, al contrario, deberíamos de verlo como una oportunidad de crecimiento y desarrollo personal.

domingo, 5 de abril de 2015

Porque estoy en contra de las cesáreas innecesarias... Parte 1

Comencemos por definir que es una cesárea y un parto vaginal; la cesárea es un tipo de parto en el cual se practica una incisión quirúrgica en el abdomen y el útero de la madre para extraer uno o más bebés. El parto vaginal es aquel que sucede de manera natural con la asistencia de poca o ninguna tecnología y sin la ayuda de fármacos. Analicemos las palabras resaltadas, una cesárea es una extracción y un parto vaginal es lo natural, por lo tanto lo normal.
Una cesárea innecesaria es aquella que se pudo evitar con la preparación y trato adecuados. Los seres humanos no solo somos cuestiones físicas, somos seres biopsicosociales por lo cual todas nuestras esferas están relacionadas. Lo emocional, social, cultural y físico está relacionado, es por eso que el parto debe ser tratado en estas áreas y no solo de forma física y médica. La cesárea no debe ser una elección sino una medida de emergencia.
Cuando publico acerca de las cesáreas innecesarias parece que la mayoría de las mujeres que han pasado por esto se sienten atacadas, ese no es el punto. El objetivo es empoderarnos de nuestros cuerpos y hacer valer nuestros derechos como mujeres, como mamás y protagonistas de nuestros partos.
Como feminista reconozco que cada mujer es libre de escoger y hacer con su cuerpo lo que mejor le convenga, pero como ecofeminista sé muy bien que la industria médica y farmacéutica es un campo más plagado de patriarcado, que domina y somete el cuerpo de las mujeres. Sabiendo esto ¿es entonces la cesárea una opción libre? ¿A cuántas mujeres han engañado con diagnósticos falsos, mala praxis, desconocimiento, negligencia? ¿Cuántas mujeres han sido obligadas a extraer/extirpar a sus hijxs de sus cuerpos?
Como seres humanos nuestros cuerpos están diseñados para funciones específicas, si una mujer decide ser mamá debe estar segura de que puede parir de forma natural y sin complicaciones, ¿pero es esto una realidad? Las películas, las caricaturas y medios de comunicación en general nos pintan el parto vaginal como algo doloroso, una tortura tal que muchas mujeres eligen voluntariamente que se les practique una cesárea para evitar el “dolor” (favor de leer "Cuerpo de mujer sabiduría de mujer" y "Parir con placer", lo cual en lo personal me parece una cobardía; un parto sin dolor y orgasmico es posible.

“Tus contracciones no pueden ser más fuertes que tu porque son tu”, al elegir las cesáreas estamos eligiendo escapar de nosotras mismas, huir de enfrentarnos cara a cara con nuestros miedos, nuestras debilidades, pero también con nuestras fortalezas, nuestra naturaleza y sabiduría. Estamos hechas para parir, nuestro cuerpo puede hacerlo y podemos soportarlo. El ciclo de la vida y el proceso del parto es tan increíble que días después del parto olvidas algunos detalles para protegerte emocionalmente. ¿Por qué querer ser débiles? ¿Acaso nos hemos creído la idea de que somos menos? La cesárea no es una opción por el mero placer, la recuperación es dura, sin mencionar los riesgos que se corren; los cuales NO se comparan al de un parto vaginal, normal. Este debate no es por la estética de una cicatriz ni quien es mejor mamá justificándolo en la forma en que pario; es por el empoderamiento de nuestros cuerpos y de la información que se nos brinda, por la manera en que vivimos social, emocional, política y culturalmente.

Cuando una mujer está embarazada la pregunta común es “¿cuándo te alivias?”, ¿acaso el embarazo es una enfermedad? Desde las palabras que usamos estamos poniendo una carga  muy importante a nuestra vida y nuestras acciones. Si tratamos el embarazo y el parto como una enfermedad, estamos condenando nuestras vivencias y procesos a ser tratados como algo artificial, que se debe curar, extirpar y sobrecuidar.

En México la realización de cesáreas supera el 60%, somos el país donde se practican más cesáreas a nivel mundial y el país donde menos mujeres amamantan en Latinoamérica, ¿será eso una casualidad o simplemente un reflejo de la pésima praxis médica y falta de ética? ¿Habrá conexión entre el índice de cesáreas y la baja lactancia?

La cesárea es una forma de parir no hay duda de eso, pero esta debe ser la última medida a tomar. Muchas mujeres desconocen su cuerpo y sus procesos, a esto sumémosle que el personal médico en las instituciones públicas trabaja largas horas sin descanso o sin ninguna vocación y muchísima falta de tacto para tratar con pacientes. Una mujer en trabajo de parto puede ser muy sensible, es un momento importante que marca no solo nuestra vida consciente sino que nos atraviesa hasta formas inconscientes que no somos capaces de explicar, las hormonas juegan un trabajo muy importante en este proceso pues son las que se encargan de todo. Aun así el ambiente es algo que debe considerarse, una mala mirada, una grosería o un mal trato puede ocasionar que una mujer no dilate.
Siguiendo con las cuestiones emocionales, también es común que se practiquen cesáreas por temor a superar la fecha probable de parto. Este temor infundado no solo en que el bebé pueda tragar meconio sino también en separar a mamá y bebé antes de tiempo. Todo embarazo tiene un proceso, el cual enfrenta a la mujer con sus propios limites, carencias emocionales, fortalezas... Es entonces el parto la culminación de esa transformación, y al igual que dilatar; el tiempo y momento de nacimiento está relacionado en como nos enfrentamos a la vida. ¿Eres de las personas que controla todo, que no sabe relajarse, hay algo sin resolver antes que nazca tu bebé? Entonces puede que tu caso sea o haya sido parir después de las 40 semanas o un parto largo que terminó en cesárea. Nuestra situación emocional influye en nuestra forma de parir, lo que no hemos resuelto surge en ese momento. Elegir la cesárea antes de tiempo es apresurar a tu hijx, no darle tiempo a completar su formación y nacimiento; pero si la situación es que no llega el trabajo de parto, está retenido a tu hijx y debemos recordar que no somos sus dueñas, solo somos el medio para que se creen.

La excusa más simple para realizar una cesárea es que la mujer no dilate, como psicóloga (y mamá que leyó todos los libros sobre parto y embarazo que se le cruzaron) entiendo que la dilatación tiene mucha relación con nuestras emociones, en cómo vivimos nuestra vida: si somos de las personas que retinen o que fluyen. Muchas mujeres no tienen acompañamiento emocional durante su trabajo de parto, los “profesionales de la salud” tratan el parto como si ellxs fueran las estrellas del show; no hay palabras de aliento, motivación, confianza en la mujer, confianza en el cuerpo y que el parto es un proceso; al contrario hay violencia física y verbal, presión y apuro. Sí todas las mujeres tuviéramos acompañamiento emocional y amoroso, seguramente la tasa de cesáreas bajaría indudablemente.
Otra excusa común es que el/la bebé tenga el cordón umbilical en el cuello… a menos de que exista sufrimiento fetal, un parto vaginal es posible y ningún médico debería asustar a su paciente con tal pretexto.

Sí tu bebé viene de nalgas tampoco es una excusa para programar una cesárea, es posible realizar una maniobra que se llama versión cefálica externa, la cual consiste en rotar al bebé dentro del vientre. Todos los obstetras deberían saber esta maniobra, sin embargo muchos desconocen esta información y a su bolsillo van unos cuantos miles de pesos.


Sin duda hay razones de salud extremas para practicar cesáreas y salvan vidas, la pregunta es ¿se pudieron haber evitado? Tal vez con un profesional de salud realmente éticx, estudiadx, preparadx, humanx. No olvidemos que comenzar un parto de manera artificial eleva las posibilidades de que esté termine en cesárea. Parir acotadas no es natural, complica las contracciones, el estar consciente de nuestros cuerpos, es mas cansado y se ha usado para comodidad de lxs doctorxs no para nuestro bienestar. Debemos empoderarnos y exigir nuestros derechos. 





lunes, 30 de marzo de 2015

¿Qué pasa cuando una feminista se pone un DIU?



Desde que nació mi hijo, hace seis meses; mi pareja y yo estuvimos contemplando las opciones de métodos anticonceptivos, ambos estamos en contra de la excesiva medicación y tratamos de llevar una vida y alimentación sanas.
Hace un mes visitamos por primera vez despues del parto a mi ginecólogo, quien nos recomendó el Dispositivo Intrauterino (DIU) que tiene una eficacia del 98%. Yo creía que por padecer endometriosis no podía usarlo, pero él me explico que si es posible, ademas que debido a que hemos elegido la lactancia exclusiva y a demanda para nuestro hijo pues por lo pronto, la endometriosis estaba controlada; tampoco quería dejar de menstruar porque amo sangrar y había escuchado que la menstruación desaparece con este metodo. Del mismo modo hizo mucho hincapié en que la lactancia NO es un método anticonceptivo, por lo cual debíamos tener un método seguro.
Dentro de las opciones de DIU se encuentra el de cobre, plata, oro y con hormonas. Nuestro doctor nos explico que el de cobre tenía muchos efectos secundarios y lo ideal era optar por las hormonas, mi pareja y yo estamos totalmente en contra del uso de anticonceptivos hormonales debido a sus efectos secundarios (chequen esta información 1, 2, 3) por lo que entonces nos sugirió el diu de oro.
Al salir de la consulta yo quede muy seria y mi pareja me pregunto que pasaba, mi respuesta fue que estaba un poco molesta y decepcionada de que la mayoría de los anticonceptivos fueran para nosotras y para ellos, por ahora, solo hubiera el condón; sentía que tantos años de feminismo en verdad no valían de nada refiriéndose a seguridad sexual.
Si bien es cierto que contamos con infinidad de métodos, todos son para controlar el cuerpo de las mujeres, y los mas 'eficaces" son hormonales, creando desajustes en nuestro organismo y enfermandonos mas. ¿Qué libertad es esa? ¿Unas por otras? Pues no, deberíamos exigir mas investigación y métodos tambien para ellos, a veces la ciencia tambien es machista... y no esta de nuestro lado.

Después de pensarlo bastante decidimos que yo me pondría el DIU, el día tan esperado llego el lunes pasado. Nerviosa, asustada, impaciente... Mi doctor me mostró la cajita en la que venía mi nuevo amiguito, una caja grande, dorada como un chocolate apetitoso; me quite mis pantaletas y pasamos a la sala de revisión, en la cual mi hijo y mi novio estarían presentes. Se me explico todo el procedimiento y pasamos a realizarlo. Yo estaba muy nerviosa y estuve tensa todo el tiempo, debido a esto supongo que se tardo mas de lo debido el proceso, sentí como si hubiera sido una hora cuando en realidad fueron menos de 10 minutos. El Dr. González (Pueden encontrarlo aqui) me coloco un pato de plástico como los que se usan para hacer el papanicolao, tuvo que usar pinzas con mi cervix porque "es muy rebelde" y no habría lo suficiente para permitir la entrada y colocar el dispositivo. Para mi todo esto fue muy molesto, y no porque mi doctor no hiciera bien su trabajo, él es excelente en su área, su trato es maravilloso; sino porque todos mis pensamientos eran con esa carga cultural machista de que "las mujeres tenemos que cuidarnos".
Era horrible estar recostada mientras en mi vagina una persona introducía un popote con un aparato para impedir mi fecundidad, yo estaba sufriendo. Veía a mi hijo reír de mis expresiones faciales con sus casi seis meses de edad y su tremenda inocencia, mi imaginación me decía que se burlaba de mi por ser mujer, por estar sometida, por "tenerme" que cuidar, porque él era privilegiado por haber nacido con pene y testículos.
No sabía como relajarme, estaba muy muy tensa, mi cervix no abría y el doctor tuvo que sacar el DIU y volverlo a colocar, cuando vi el dispositivo tenia sangre y me asuste muchísimo. Por mas que trataba de ser positiva e imaginar mi cervix abriéndose o de convencerme de que estaba apoyando a mi familia para poder disfrutar mi vida sexual sin preocupaciones, no podía relajarme. Cuando por fin estuvo bien colocado, me incorporé y vi sangre entre mis piernas, ese rojo hermoso que es la sangre menstrual, me limpie y fui a cambiarme. Las recomendaciones fueron tomar algo para el dolor pues sentiría ligeros cólicos, los sentí y no recordaba que era sentir eso, fue traumante tener esa sensación molesta de nuevo. Esas punzaditas adentro como alfileres.
Los cólicos desaparecieron al segundo día pero el sangrado duro casi cuatro días, creía que estaba menstruando pero solo era mi rebelde cervix protestando.

¿Lo volvería a hacer? NO. ¿Recomendaría usarlo? No lo se, depende de cada mujer. Nuestro plan es tener otrx bebé dentro de mínimo dos o tres años y de verdad espero que el retirarlo sea mas agradable, menos traumante y yo haya logrado despejar esos pensamientos de mi mente.
Algo muy importante que quiero que al leer esto, tomen en cuenta es: mi experiencia no tiene porque ser la de ustedes. En mi caso, tengo mucha consciencia de mi cuerpo, por lo que soy muy sensible a muchas cosas. Puedo percibir sensaciones que comúnmente no todas las personas son capaces de sentir. Así que si están pensando en ponerse el DIU contemplen pros y contras, platiquenlo con su doctor o doctora, pero sobre todo pidan mas opciones. Ellxs como especialistas deben exigir a los laboratorios inovacion y mas opciones para la anticoncepción. Una chica en mi instagram escribió que el DIU es abortivo, por favor informémonos bien. Ningún método anticonceptivo es abortivo, como su nombre lo dice son ANTICONCEPTIVOS, previenen concepción y algunas tambien enfermedades de transmisión sexual.

jueves, 15 de enero de 2015

Mi parto

Siempre pensé que mi hijo nacería antes de la fecha probable de parto, incluso mi papá estaba convencido de que nacería en septiembre y una de mis tías estaba segura de que también nacería antes; bueno pues esto no sucedió.

Desde el 16 de septiembre comencé el trabajo de parto latente, me sentí de repente muy cansada, mareada, débil y con molestia en la parte baja de la espalda, sentía como mi cadera se abría y tenía contracciones. Me llevaron al doctor y esa misma noche me internaron creyendo que mis molestias eran por una infección urinaria recurrente, me realizaron estudios completos para ver como estábamos de salud y me quitaron las contracciones. A la mañana siguiente todo había salido bien y el doctor dijo que si volvía a sentirme así era hora de irme a El Paso para parir.

Días después las contracciones regresaron y mi emoción se hacía más grande, en la revisión con mi partera me dijo que debía estar en completo reposo ya que debido al peso y las semanas de mi hijo no era tiempo para que naciera, era mejor esperar por lo menos una semana más. Al consultar con mi doctor dijo que todo estaba bien y que en cualquier momento podía suceder, todas esas opiniones me generaron ansiedad antes de tiempo. El jueves 25 de septiembre me fui a El Paso, donde me quede con una tía y su familia; a los cuales agradezco infinitamente su ayuda y apoyo en esas últimas semanas.

Creyendo que Melquíades nacería pronto comencé a desesperarme y a sentirme muy sola, estaba peleando conmigo misma porque naciera rápido, ya quería sentirlo, tocarlo, ver sus ojos y regresar a mi casa, con mis papás, mis perros, mi espacio, mi novio. Debo decir que es bastante difícil estar en un país que no es el tuyo, y sin mi vicio preferido, el internet. Esos días los ocupe leyendo, meditando y pensando muchas cosas, tratando de sanar heridas y perdonar. Estuve dos semanas en EP, en las cuales regrese a mi casa en dos ocasiones para recargar baterías. La última fue más que necesaria, necesitaba ir con el doctor a que me dijera que todo estaba bien para estar  tranquila, estaba en la semana 39 y Melquíades no había nacido, emocionalmente me sentía mal, defraudada de mi misma.

El martes 7, desperté con molestias en la espalda, pensé que ese día sería por fin. Desde temprano desee que los “dolores” me dieran para las 6 pm, pero nada. Fue hasta el miércoles en la mañana cuando desperté a las 6:40am y sentí algo correr por mis piernas, pensé que era el flujo normal y me tarde en ir al baño a revisar, era sangre. Desperté a mi tía y fuimos a la casa de maternidad para que me revisaran, me enviaron a caminar y descansar, no había roto la fuente. Mientras me revisaban escuche la voz de Oscar, mi pareja, llego muy rápido y eso me sorprendió y me alegro. Fuimos a desayunar, a comprar comida para el trabajo de parto, regresamos a la casa y me di un baño en tina, ya empezaban las contracciones,  comimos, llegaron mis papás y las contracciones comenzaron a hacerse más fuertes. Para las 9pm salimos rumbo a la casa de maternidad, esperando a que me revisaran y rompí fuente. Estaba sentada y de repente un líquido transparente recorría mis piernas sin parar, me dio mucha risa y estaba muy feliz, tenía un cm de dilatación y me quedé ahí.

En el cuarto estaban conmigo mis papás y mi novio, toda la noche estuvieron conmigo apoyándome en cada contracción, que al paso del tiempo fueron siendo más fuertes. En los cuartos continuos escuchaba a otras mujeres parir, las escuchaba gritar y de repente el llanto de sus bebes, eso comenzó a frustrarme. Escuchaba como mujeres iban y venían y yo no progresaba, mi partera tenía que atender los partos inmediatos y no había tiempo para que estuviera conmigo. Toda la noche mi mamá y mi pareja sostuvieron mi cuerpo aguantando conmigo cada contracción. Para las 8am yo ya estaba cansada y desesperada, no podía más; en lo físico, psicológico, emocional no aguantaba ya. Quería que todo terminara y me dejaran en paz, quería dormir pero si me acostaba las contracciones eran más fuertes, ya ninguna posición era relajante para mí y comencé a pedir que me llevaran a Juárez, que me pusieran algo para ya no sentir nada, solo quería descansar. Mi mamá y mi novio me veían (siento yo) que con preocupación y compasión, mi único interés de estar ahí era que mi hijo naciera de manera humanizada y natural, la ciudadanía gringa no me interesaba por eso quería regresar a Juárez.

Mi partera terminaba su turno a las 8am y fue ahí cuando comenzó a estar conmigo, y a enseñarles a mi mamá y a mi novio con ayudarme. Pedí hablar con ella y le dije que no aguantaba más, que necesitaba irme a Juárez y que me pusieran algo para no sentir, me propuso que me revisaran para ver si había dilatado y si así era me daría alternativas, sino me podría ir. Sentía que no respetaban mi decisión y que nadie me escuchaba, estaba realmente enojada con ella. Para irme debían revisar los signos de Melquíades y yo no quería ni moverme, Pati, mi partera, se salió molesta y me dijo que no podía irme sin asegurarnos de que él estuviera bien. En mi cabeza solo pensaba que nunca acabaría, que mi hijo no merecía una mamá tan cobarde como yo, me puse un límite sin decirle a nadie: sí a las 2pm no nacía me aferraría a ir a un hospital, mi mamá también pensó lo mismo pero no lo dijo.

Pati regreso y me dio medicina homeopática para tranquilizarme, me propuso entrar en la ducha con agua caliente para hacer más llevaderas las contracciones, ahí hice un trato con mi partera; si estaba dilatada me quedaría y trabajaríamos juntas para que mi bebe naciera, después de un rato pedí salir para que me revisaran. La partera titulada llego y tenia de 3 a 4 cm de dilatación, sin hacerlo consciente seguí el plan, aunque pedí una o dos veces más que me sacaran de ahí. Mis contracciones eran cada vez más fuertes y me hacían gritar. Oscar, mi pareja, con una mano apretaba mi espalda baja y con la otra sostenía mi mano, con sus piernas detenía la pelota de Pilates; mi mamá me hacía cariños en la espalda. 

Creo que eran las 12pm cuando pedí volver a la tina, mientras Pati preparaba el agua me invito a tomar un poco el sol y caminar en el patio, ahí tuve la última contracción fuera del agua, sentir el sol me vino bien. Entre al agua y estuvieron conmigo mi mamá, Oscar y Pati hasta que pedí salir para hacer del baño, yo estaba segura que necesitaba evacuar, pero Pati me decía que era la cabeza de mi bebe. Aferrada en mí idea dure media hora en la taza del baño pujando desesperada porque nada salía. Mi partera me dijo que pusiera mi mano en mi vulva y con la otra sintiera su cabeza, lo hice y ¡ahí estaba! Su cabeza estaba ya entre mis piernas, me asuste, tuve miedo y llore de emoción, estaba a poco de ver su cara, mi mamá también lloro. Pati le hablo al equipo de parteras y me dijo “¿Dónde quieres tener a tu hijo, sentada ahí, parada, en la cama o en el agua?” Llorando de emoción me pare y le dije que en el agua.

No sé cuánto dure ahí, recuerdo que en cuanto todxs estuvieron a mi alrededor vi a Pati y le dije “Pati ¿Qué hago?” Ella me dijo que siguiera haciendo lo que hacía, eso estaba bien. Para cuando salí al retrete ya no tenía contracciones, entonces cuando entre al agua ya decidida a ver a Melquíades por primera vez no regresaron las contracciones, no sabía cuándo debía pujar y espere mucho tiempo (o lo fue para mí) para pujar. Comencé a hacerlo, nunca me había sentido tan fuerte en mi vida, siempre he tenido una concepción de mi misma de debilucha y demasiado flaca como para poder hacer algo físico. Había ya entrado en un trance donde solo estaba yo pujando rodeada de personas, veía la cara de mi mamá, era de asombro, la cara de Oscar era como de buscar ayudarme lo más posible. Hubo un momento de lucidez donde le dije a mi partera “Pati, cuando salga me lo pones aquí” señalando a mi pecho, ella dijo que si, que ella lo tomaría. Puje con toda mi fuerza, tomaba mis tobillos con mis manos para hacer palanca, arqueaba mi espalda hacia atrás mientras gritaba y Oscar me sostenía con su brazo ayudándome a hacer fuerza, de repente tomaba mi vulva con mis manos y la abría, jalaba para abrir mi vulva y sentía por dentro su cabeza, era demasiado grande. Seguí pujando y me dijeron “ya salió la cabeza”, en ese momento supe que solo faltaba pujar una vez más para tenerlo conmigo. Tome aire y puje, todo fue negro, no escuchaba, no veía, ni sentía nada, me apague por completo. Cuando abrí los ojos todas las parteras me veían y les pregunte “¿Ya salió? ¿Dónde está?” Vi a mi pecho y ahí estaba, era hermoso, pequeño todo lleno de grasa; lo tome entre mis manos y volteo su cabeza para verme, nunca olvidare esa mirada, nos reconocimos. No pude decirle el texto que quería, no lo recordaba, pero pude decirle todo lo que sentía por él. Lo mucho que lo amaba, lo que había esperado para verlo y que no había persona más importante en el mundo que él. Minutos después Oscar se asomó a verlo y lo saludo, Melquíades lo volteo a ver y le sonrió, reconoció su voz; sabía quién es su papá, quien lo ha cuidado estos meses.

Yo no paraba de sangrar y tenía que salir de la tina para que las parteras pudieras hacer algo, se vacío la tina y salimos del baño hacia la cama. Pati me dio un trago de algo que sabía horrible, hierbas para parar el sangrado, me inyectaron pitocin en la pierna y el sangrado se detuvo. Me enseñaron como amamantar a Melquiades en lo minutos siguientes, también revisaron si había tenido desgarres y si era necesario suturar; me desgarre debido a los jalones que hice con mis manos por sacarlo. Mi partera dijo que cuido mucho de mi clítoris pues con mis manos estiraba tanto mi vulva que estuvo a punto de romperse. 

Tuvimos el parto que deseábamos, en agua, humanizado y lleno de amor; pudimos tener el parto loto, y su cordón umbilical lo cortamos al segundo día pues se seco muy rápido y le lastimaba su ombligo. Su papá secará la placenta para poderla guardar y entregársela a Melquíades para que él decida su destino. 

El parto natural te pone cara a cara con quien eres, te enfrentas a ti misma en todos los sentidos, hoy entiendo que esta maravillosa experiencia no es para todas y que se necesita mucha fortaleza y apoyo para poder vivirlo. Sin duda no soy la misma persona después de esa experiencia, fue un reto total en todos los sentidos, pero aún más en lo emocional. Nunca me había sentido tan amada y apoyada como ese día y los que han seguido; el apoyo de mis papás ha sido enorme y bello, al igual que el de Oscar, no pude haber encontrado un hombre tan noble y amoroso como él. Al regresar a casa el jueves en la noche, mis papás me dijeron que estaban orgullosos de mí, que nunca dudaron que podía hacerlo y tenían confianza y seguridad de mi fortaleza.

Dos días después del parto fuimos a chequeo, hubieron dos cosas que me dijo Pati que me gustaron mucho: 1) ni la partera titular ni ella me dijeron que hacer porque confiaban plenamente en que yo sabía parir, y que todo lo que hice era exactamente lo que necesitaba. 2) Mi parto fue asistido por mujeres muy diversas:
Cuatro hermosas parteras, musulmana, puertorriqueña, estadounidense y la más divina estadounidense pero México-peruana. Desee desde el inicio de mi embarazo que mi hijo amara la diversidad tanto o más que yo. Que sepa que no somos diferentes, sino únicos e irrepetibles. Sé que cada momento desde el inicio de su vida no es casualidad. 

En ese chequeo tambien hablamos de algunas cosas, como mi actitud en el parto, el “ya no querer sentir” es un comportamiento normal en mujeres que han sido abusadas. Había leído al respecto, pero no imagine que sería así, emocionalmente fue mas difícil que en lo físico. Es muy triste como hasta nuestros partos nos son arrebatados por situaciones de abuso, un hecho que marca toda nuestra vida y deja huellas invisibles. 

Cuando vi las fotos del parto, no me reconocí, parezco Hulk, muy grande e hinchada, todo mi cuerpo trabajo en el parto. Pati también se había puesto un límite  de hora sin decirnos, también era las 2pm; Melquiades nació a la 1:58pm.

 

 





miércoles, 14 de enero de 2015

Biblioteca virtual

Pueden accesar a la biblioteca en el siguiente enlace
https://www.dropbox.com/sh/1c6hvhe38ejtljs/AADt8-lxabb6El9EWf6lJwrra?dl=0

Si quieren agregar un texto envíenlo a ecofeminismoconsciente@gmail.com


martes, 6 de enero de 2015

Carta de Romina Quevedo


5 años: Puedes ser más abierta sí a sí lo deseas, puedes expresarte no te de miedo a la oscuridad, aprende a brillar en ella y conocerás del todo tu esencia pero no olvides compartir parte de tus descubrimientos al mundo, para así aprender más de las opiniones de los demás.
10 años: Tal parece que cada vez aumentan tus represiones, te enojas con mayor facilidad, ya no ríes, ya no hablas, a veces ni piensas. Puedes intentar acercarte más a tus padres, comunicar aquellos sentimientos que no sabes a quién más expresarles, puedes hacerlo, o  no hacerlo es tu decisión, pero sea cual sea no te arrepientas.
18 años: Ha pasado un año desde que te atreviste a irte de tu casa, por un futuro mejor, por soñar, pero soñar no es suficiente, a penas estas comenzando a entender de que se trata ser totalmente independiente, autosuficiente y libre en dos tres años tus proyectos estarán andando mejor, ya tendrás una visión de lo que quieres en la vida. Todas ideas nubladas comenzarán a ver el sol. Te enfrentarás a constantes miedos, dudas y más miedos que te impediran ver las respuestas correspondientes a nuestros verdaderos sentimientos. No te atormentes cuando veas que algo no se hace de la forma correcta, por que muchas cosas en la vida son relativas. Pero recuerda que no importa cuanto sepas nunca terminarás de saber, la vida es una marcha.

Carta de Daniela Vallejo


Es como mirarte al espejo y hablarte “¿Qué tal es verte a mí?, ¿Qué tal es verme a ti?”
No sería de más recordar aquellas cosas que impactaron nuestra adolescencia y que de pronto nos hicieron comprender que la vida es linda pero no es un cuento de hadas.
*13 años: Te acuerdas cuando ocupabas el primer puesto en el colegio (séptimo de bachiller) y estabas peleando por una beca en teatro, te sacaron del colegio antes de terminar el año lectivo porque sufriste de bullying (estudiabas en un colegio público, eras muy blanca y muy mona… Aunque suene triste por eso te cogieron tanto odio las demás niñas del salón, de pronto por que en Colombia hay un estereotipo que no han podido combatir, y es “que toda mujer mona y blanca era bruta, con dinero y agrandada”) Cuanto lloraste al ver como tu sueño de estudiar arte dramático a esa edad iba desvaneciendo. A raíz de eso empezaste a odiar tu físico, a odiarte, a tener depresiones y a empezar con problemas alimenticios…
Querida; eras perfecta, eras hermosa e inteligente… No te tienen porque afectar aquellos comentarios destructivos de personas que no pueden ver más allá de sus ojos, tampoco tenías que aguantar los comentarios ofensivos y los golpes que te daban, no era tu culpa… No tienes de que avergonzarte.
*15 años:  Después de 12 años sin saber nada de tu padre, de haber sido criada por tu madre y tu abuela, después de haber dormido tantas noches con la barriga llena pero tu madre sin haber probado un bocado sólo por no verte sufrir. Después de 12 años sin tu padre él aparece de nuevo, te da unas cuantas explicaciones y se hace cargo de las responsabilidades que de ahí vienen, tenías mucha rabia y rencor en tu corazón…
Preciosa; el dolor y el rencor sólo dañan a la persona que lo siente y tienes que entender que tiene mucho valor que te perdonen pero más perdonar, ya merece que tu madre tome un descanso sobre tus obligaciones, siéntete orgullosa por tener una madre como ella, tan valiente, tan fuerte, tan tuya. 
16 años: Te graduaste de bachillerato antes de lo pensado, te graduaste primero que tus compañeros de aquella época oscura, hiciste parte del 20% más alto en las pruebas ICFES (son pruebas que haces en último año o después de haberte graduado, depende de tu puntaje te dan alguna beca o tienes oportunidad de entrar a una universidad pública).
Laura Daniela; tu juventud no fue la más hermosa pero te dejó grandes enseñanzas, te has caído y te has levantado cada vez con más fuerza… Comentarios negativos siempre van a haber y no puedes dejar que ninguno de ellos te definan, perdóname por haberte hecho tanto daño cuando sólo tenías 13 años, las marcas que llevabas en tus muñecas no las tenías por que llevar, perdóname por haberte cargado de rencor y por no haberte dejado ver lo hermosa que eras, no hay cosa más hermosa que perdonarte a ti misma, de amarte, de valorarte… Sólo tú tienes el poder de definir quién eres, no un estereotipo ni las palabras hirientes de niños enceguecidos. Eres perfecta.  


lunes, 5 de enero de 2015

Carta a mi niña interior

Si pudiera decirme algo hace unos años atrás en diferentes situaciones de mi vida, me diría...

5 años:
Pequeña no te preocupes por lo que hoy vives, el abuso no es tu culpa y nunca lo será. Trata de confiar en tus papás, acércate a ellos y diles lo que sucede, siempre estarán para ayudarte y apoyarte en todo lo que necesites sin importar que es lo suceda. Esto marcara toda tu vida y, lamento decirte que jamas lo olvidaras, pero gracias a eso conocerás la fuerza y aprenderás mas tarde a amarte completa. De este gran dolor surgirá tu mayor fortaleza.

15 años:
Se que estas triste y te sientes sola, debes comprender que el cuerpo no es lo importante; entiendo tu dolor al escuchar burlas sobre tu cuerpo, tu cabello o tu manera de vestir. Quisiera en un abrazo hacerte saber que todo estará bien y si te reconforta, quienes se burlan ahora de ti en 5 años mas sabrás que las chicas no terminaron ni la preparatoria y quedaron embarazadas, los chicos tampoco terminaron sus estudios y algunos de ellos fueron asesinados por andar en malos pasos. No te digo estas tragedias para reconfortarte, sino para que entiendas que no estas haciendo nada mal al enfocarte en tus estudios.
Uno o dos chicos que se burlan de ti años mas tarde querrán salir contigo y te sentirás muy bien al rechazarlos. En unos meses conocerás a un hombre que no verá solo tu cuerpo sino la persona que eres y te enamoraras de él. Con el tiempo tu cuerpo se desarrollará, dejaras de ser la muchacha flaca de la que toda la escuela se burla, en diez años serás mamá y tus senos por fin crecerán, así que no te preocupes, todo a su tiempo.

23 años:
Entiendo que estés asustada porque estas embarazada, es normal la incertidumbre que tienes. Ser mamá no es algo fácil, vivirás experiencias muy fuertes y duras en tu embarazo, pero siempre habrá alguien a tu lado para llorar contigo y reconfortarte. Ser mamá sera lo mejor que vivirás hasta ahora, una satisfacción enorme que no se compara con nada. Tu hijo será un niño sano y bellisimo que al verlo cada mañana te llenará de esperanza y alegría. Conocerás un hombre completo, sin machismo, con un proceso de transformación muy intenso y que te impulsara en tus metas y sueños, formaran juntos una familia preciosa. Conocerás por primera vez en tu vida el amor sincero y desinteresado, lo que hoy lloras lo recordaras con alegría cuando te des cuenta de todo lo que has crecido en tan poco tiempo. Estas por vivir un parteaguas en tu vida, bienvenida a la montaña rusa, disfrútalo.