jueves, 10 de agosto de 2017

Mujer Niña

Meditación de niñez


Actividad con fotografía

EJERCICIO PARA SANAR A TU NIÑO INTERIOR Y RECUPERAR LA PROSPERIDAD

Cuando tu niño interior mágico despierte, la prosperidad y la abundancia fluirán por tu vida de manera natural, para ello primero tienes que sanar al niño interno que esta en un rincón de tu subconsciente olvidado, por ello en este post te proponemos este ejercicio:
EJERCICIO
Somos muchos los que llevamos dentro un niño perdido y solitario que se siente tremendamente rechazado. Quizás el único contacto que hayamos mantenido durante largo tiempo con nuestro niño interior haya consistido en reñirlo y criticarlo. ¡Y después no entendemos por qué somos desdichados! No podemos rechazar una parte de nosotros mismos y seguir manteniendo nuestra armonía interior. El proceso de sanar incluye el hecho de volver a unir todas las partes de nosotros mismos para poder alcanzar la plenitud. Hagamos algunos trabajos que nos permitan conectar con esas partes nuestras que hemos descuidado.

Busca una foto
Busca una foto de ti mismo cuando eras niño. Sí no tienes ninguna, pídesela a tus padres. Estudia cuidadosamente esa imagen. ¿Qué ves? Puede ser alegría, dolor, sufrimiento, enojo o miedo. ¿Amas a ese niño? ¿Puedes relacionarte con él? Yo busqué una foto de cuando tenía cinco años y la hice ampliar a un tamaño de 12 por 15, para poder ver de verdad a mi niña.
Escribe algunas palabras sobre tu niño interior.
Dibújalo
Utiliza lápices al pastel, rotuladores o simples lápices de colores. Puedes usar el espacio en blanco del manual de trabajo o buscar una hoja de papel más grande. Usa tu mano no dominante (la que no utilizas para escribir) y haz un dibujo de tí cuando eras niño.
¿Qué te dice esa imagen? ¿Qué colores has utilizado? ¿Qué está haciendo el niño? Describe la imagen.

Habla con tu niño interior
Ahora, tómate algún tiempo para hablar con tu niño interior. Descubre más cosas de él. Hazle preguntas.
1. ¿Qué es lo que te gusta?
2. ¿Qué es lo que no te gusta?
3. ¿Qué es lo que te asusta?
4. ¿Cómo te sientes?
5. ¿Qué necesitas?
6. ¿Qué puedo hacer para que te sientas seguro?
7. ¿Cómo puedo hacerte feliz?

Mantén una conversación con tu niño interior. Ocúpate de esa criatura. Abrázala, quiérela y haz lo que puedas por satisfacer sus necesidades. Asegúrate de hacerle saber que, sea lo que fuere lo que pase, tú estarás allí, siempre. Puedes empezar a crearte una niñez feliz. Es mejor hacer este ejercicio con los ojos cerrados. Cuando tu niño interior sea feliz, recuperaras la prosperidad al 100% de nuevo y tu vida florecerá. Acuérdate de cuidarle siempre.
 Carta a tu niña

Conectar con nuestra propia autenticidad.

Muchas veces les pido a mis pacientes, especialmente a los que me parece que están un poco desconectados emocionalmente, que intenten algo tan aparentemente sencillo como tomarse en serio a sí mismos, vivir desde el centro, desde la parte más auténtica de sí (de hecho, no merece la pena vivir de otro modo); les pido queentren en contacto con lo más profundo de sus corazones. Pero la mayoría no saben cómo hacerlo o llevan tanto tiempo sin conectar consigo mismos que intentarlo les resulta difícil o doloroso.
En estos casos suelo proponer un ejercicio muy sencillo, pero muy potente:
 “Siéntate tranquilamente, relájate, coge un papel y un boli y escríbete una carta a ti mismo. ¿Qué te dirías? ¿Qué te responderías?”
 Muchos no saben ni cómo empezar, pero normalmente basta con darles el permiso para escribir (por ejemplo sugiriendo la primera línea) para que estallen en llanto, prueba inequívoca de que se han topado con un núcleo de dolor no resuelto y del que han venido huyendo hasta ahora. Normalmente la frase que sugiero (intentando ser lo menos directivo posible) es, simplemente: “Querido Rafa” (o el nombre por el que cada persona se llame a sí misma).
 Una manera de profundizar todavía más y de dar aún más calado a este ejercicio, sobre todo cuando la persona me dice que no sabe cómo ser auténtica, es recordar una época de nuestra vida en la que sí lo fuimos, es decir, la infancia. Ahora el ejercicio es aún más fuerte (aunque he descubierto que personalidades muy desconectadas ni siquiera son capaces de recordar cómo se sentían en la infancia o en la adolescencia).
 Y así nos sentamos a escribir una carta al niño que fuimos. ¿Qué le diremos, en qué términos nos dirigiremos a él, qué sentimientos y qué reacciones nos provoca? ¿Hemos sido fieles a sus ideales o le hemos traicionado? ¿Nos sentimos culpables por no haber intentado cumplir nuestro sueños o, al contrario, estamos satisfechos con cómo hemos venido dirigiendo nuestra vida hasta el presente?, etc.
 Es muy posible que tomemos conciencia de que, en algún momento, erramos el camino, es decir, de que en algún momento empezamos a alejarnos de nosotros mismos, a perdernos en la espesura. Si es así, sería muy conveniente profundizar en ese sentimiento, por muy doloroso que resulte. ¿Somos capaces de aislar el momento o los momentos en los que perdimos la autenticidad/inocencia? ¿Cómo paso? ¿Qué hicimos y por qué? ¿Cómo lo justificamos ante nosotros mismos?¿Qué significa, para nosotros, ser auténtico o inocente?
 Por supuesto puede ocurrir (lo que, evidentemente es muy excepcional en la clínica) que la práctica de este ejercicio nos deje reconfortados y revitalizados y que nos permita recuperar apaciblemente aquellas sensaciones de autenticidad y de viveza. Puede que incluso nos sintamos orgullosos de haber ido consiguiendo las metas que nos propusimos o de haber sabido renunciar a ellas maduramente. En estos casos aún solemos conservar una cierta sensación de sana inocencia que, en cierto grado, es esencial para una vida plena (ojo, inocencia, que no ingenuidad).
 Por supuesto, una parte muy importante de la carta puede referirse a nuestra actual y pasada relación con los padres, lo que suele aportar claves importantes sobre nuestra manera de relacionarnos actualmente con otras personas de nuestra vida, especialmente con la pareja si la hay, los amigos íntimos y las figuras de autoridad.
 Tomar conciencia del profundo vínculo entre las relaciones tempranas y las actuales resulta muy revelador. Es decir, ¿de qué manera nos ha influido nuestra relación con los padres a la hora de vivir las relaciones (más o menos difíciles) de la actualidad? Así podremos observar si estamos intentando suplir alguna carencia de entonces o sobrecompensar algo. Sólo por darnos cuenta de esto puede merecer la pena una terpia. Y, después de la impresión inicial, resulta tremendamente liberador, ya que podremos explicarnos sentimientos y conductas hacia los demás que, a lo mejor, no entendíamos del todo.
 Este ejercicio puede llevarnos mucho tiempo, a veces incluso varias sesiones, pero después del mismo planteo otro complementario con el anterior y que arrojará mucha luz sobre el sentido de aquél. Ahora, una vez que hemos tomado conciencia de quién es ese niño al que la carta está dirigida, hagamos el ejercicio inverso: ¿qué te diría a ti ese niño si fuera él quien te escribiera?
 Aquí puede haber toda una serie de reacciones. A veces el niño es más tolerante y comprensivo de lo que somos de adultos y otras veces el niño machaca al adulto sin piedad por no haber sido capaz de serle fiel, es decir, de sernos fieles a nosotros mismos. Y es ese “nosotros mismos” el que señala al núcleo de la propia autenticidad. Queda representado por la vivencia del niño que fuimos. No olvidemos que ése es el sentido del ejercicio, qué nos diría a nosotros nuestra parte más auténtica. Por supuesto, hay que tener cuidado de no confundir las cosas, puede que si la vivencia de nuestro niño interior es la de un dictador sádico sea necesario estudiar detenidamente las causas de esa agresividad infantil, muy probablemente causada por traumas anteriores o por una relación paterna muy disfuncional.
 Siempre es interesante pulsar el estado de nuestro niño interior. ¿Cómo se encuentra? ¿Nos anima o nos obstaculiza? ¿Está orgulloso o resentido con nosotros? ¿Está contento y se sigue desarrollando o está triste y deprimido?…
Escribir cartas, u otros ejercicios como éste, pueden ser muy útiles para entrar en contacto o en relación con partes de nosotros mismos a las que habitualmente no miramos. Como terapeuta, lo que más me interesa es entrar en contacto con lo más auténtico, con lo que haya de verdadero dentro de nosotros mismos para, desde ahí, poder empezar a construir. De hecho, hago este ejercicio tan pronto como puedo con la mayoría de mis pacientes, buscando esa primera piedra, ese cimiento de verdad personal sobre el que podamos empezar a construir una identidad válida sin riesgo de derrumbe posterior.
 Otra posibilidad, sobre todo para los creyentes, consiste en escribirle a Dios, o a la concepción que tenga cada uno del Absoluto. La idea es entrar en contacto con aquello a lo que no podemos engañar ni con lo que no podemos hacer extraños juegos porque ya lo sabe todo de nosotros mismos. Por supuesto, puede hacerse incluso con ateos; esto suele poner de manifiesto los mecanismos de autoengaño, los dobleces, los prejuicios y las mentiras que esa instancia omnisapiente (Dios) sabe de nosotros, queramos o no, y ante la que no podemos ocultarnos. A veces así salen a flote contenidos ocultos que, de otro modo, hubieran tardado más tiempo en emerger.
 No es necesario decir que este ejercicio no debe hacerse con personalidades muy desestructuradas o con tendencias paranoides, pero, fuera de eso, es un ejercicio sano para todo el mundo, especialmente para aquéllos que no acaban de sentirse plenamente conectados consigo mismos.
 Algunas instrucciones para realizarlo:
 Coge papel y lápiz o un ordenador, como te sea más cómodo.
 Realiza el ejercicio de conexión con el centro. Respira hondo varias veces intentando no pensar en nada, simplemente siente cada una de tus respiraciones. Sitúa tu atención en el cuerpo y no en la mente, sobre todo en el pecho, a la altura del corazón. Déjate sentir lo que hay allí, lo que te salga, sin distorsionarlo ni juzgarlo; que tu mente no tape tu corazón. Esos sentimientos no son buenos ni malos, son lo que son, no los adulteres poniéndoles palabras. Deja pasar por lo menos un par de minutos dedicado sólo a sentirte a ti mismo.
 Sólo tienes que intentar ser sincero y auténtico. Escribe una primera carta de la extensión que desees, no te cortes en decir y en contar todo lo que quieras de todos los ámbitos de tu vida.
 Una vez que tengas esa primera carta recuerda que por la máquina sólo puede pasar un papel, así que cuando acabes la carta larga intenta sintetizarla en una sola cara. ¿Qué es lo esencial de lo que te has dicho? ¡No pierdas esta oportunidad de hablar contigo mismo!
 Cuando hayas acabado, aparca la carta en algún sitio. Si la has escrito con el ordenador, mejor imprímela para tener un objeto físico y poder guardarlo. Deja que repose dos o tres días. Estáte atento a tus sueños de esos días y a tus sensaciones y sincronías. Luego vuelve a leerla.Aún tienes otra oportunidad de cambiar algo. ¿Has sido totalmente sincero? (recuerda que escribes sólo para ti y que engañarte no tiene sentido, sólo te hará perder tiempo y sufrir más). ¿Cambiarías algo de la carta? ¿Tienen relación algunos de tus sueños o vivencias de estos días con los contenidos de la carta? Si has sido sincero, es muy posible que así sea. A veces los sueños corrigen o amplían información.
 En un segundo momento, al menos un par de días después de la revisión, haz el ejercicio inverso. ¿Qué te diría a ti, con tu edad actual, aquel niño que fuiste, si pudiera escribirte una sola carta?
 Ahora intenta recordarte de pequeño, pero una vez más no lo hagas desde la mente sino desde el centro, desde el corazón, desde el sentimiento. Intenta sentirte tal y como te sentías entonces. Puedes utilizar cualquier recuerdo que te venga. ¿Qué personas hay a tu alrededor? ¿Dónde estás? ¿Qué sientes? ¿Qué quieres? ¿Cuál es la edad con la que te ves?
 Probablemente esa edad, la que a ti te venga, sea aquélla con la que, por lo que sea, mejor te vendría entrar en contacto. Muchas veces he podido comprobar una sabiduría natural que nos guía justo a los momentos y los acontecimientos de nuestro pasado más relevantes o a aquéllos que aún están esperando solución. A veces sólo hay que tirar un poco del hilo para desatar el nudo. Así que si te viene algo, no intentes forzar las cosas, escúchate y atiende al mensaje que te estás dando a ti mismo, atiende a la sabiduría profunda de tu propio inconsciente. Si no te viene nada o no te ves en ninguna edad determinada, puedes verte con la que quieras, por ejemplo con 7 u 8 años.
 Ahora imagina que tienes una máquina del tiempo por la que puedes hacer pasar sólo un papel. Al otro lado de la máquina estás tú mismo cuando tenías justo esa edad con la que te has visto. Intenta “meterte” en el ejercicio y creerte la situación al máximo. Otra persona puede ayudarte a ello (por ejemplo, leyéndote estas instrucciones). Ahora abre los ojos y empieza a escribirte una carta a ti mismo cuando tenías esa edad. Empieza con un “querido/a” seguido de tu nombre; y luego continúa como te salga, sin pensar demasiado ni pretender ser literario (ni tampoco lo contrario).
 Por supuesto, puedes jugar y adaptar este ejercicio como quieras. Ésta es sólo la forma que te propongo y como yo suelo realizarlo, pero a lo mejor tú quieres hacerlo como en una representación teatral o un psicodrama, interpretando ambos papeles; o puedes escribir un diálogo entre tu yo actual y tu yo niño, o, incluso interpretarlo (siempre que lo puedas grabar en audio o vídeo; para que luego puedas revisarlo), etc. En principio, recomiendo la sencillez y la espontaneidad (pero tal vez en ti lo espontáneo sea ser complejo), lo que importa son los contenidos y no la calidad o la originalidad del ejercicio.
Todos los elementos que te ayuden a meterte en el papel: recordar juegos, juguetes, personas, amigos de entonces, familiares o fotos, pueden ser útiles.
Éste es un ejercicio catártico muy fuerte. Si te da miedo o no te sientes preparado, mejor no lo hagas tú solo y realízalo con la ayuda de alguna persona cualificada o en la que confíes.

Tarea extra

LAS HERIDAS DEL PADRE AUSENTE

Muchas mujeres compartimos algunas de estas inquietudes como: Me faltó mi padre en mi vida. Estaba ausente. No supe acercarme a él. No pudimos comunicarnos. La relación fue desastrosa o la versión fue tan increíble que lo busco en mis parejas. Todas necesitamos de un padre y la ausencia de éste nos dejan heridas que suelen generar una postura bastante ambivalente en nuestra vida profesional y personal. Cuando un papá no se hace presente el temor frente a la pareja es muy frecuente. Además de que suelen desvalorizarse a si mismas. O que llegan a vivir desconfiando de sus sentimientos.
¿Para qué sirve un padre en la vida de las mujeres?
Un padre es muy importante en la vida de todas las personas. Una figura que debemos reconocer ha sido muy opacada por la madre. El padre genera fuerza, seguridad, confianza, manejo de límites y poder personal. ¿Te parece importante? Definitivamente lo es. La relación con el padre es la que determina cuan exitosa o no serán en sus relaciones con los hombres, lo cual en gran medida, se traducirán la estima que tengan de si mismas.  Por otro lado es fundamental entender la proposición freudana de que en la vida de la mujer, su padre es su primer amor, en sentido figurado. La hija traslada la imagen de papi al hombre que ama, si papá fue funcional es probable que la mujer se sienta inclinada a repetir la experiencia y busque/encuentre un hombre psicológicamente sano. Es decir, si papá fue un hombre cálido, enterado de las necesidades tanto psicológicas como físicas de la hija (techo, comida, salud, escuelas, diversiones, cariño, respeto del desarrollo sano de la individualidad de la hija, de su necesidad de pertenencia al grupo familiar, de la evolución de sus apegos, primero a los padres y hermanos, después a los amigos, y posteriormente, al novio que la llevará fuera del núcleo familiar), entonces ésta, como es fácil de imaginar, querrá y podrá encontrar en otro hombre las características tan sanas que componen la personalidad del padre y que le reflejen sentimientos de vida hacia los hombres.
Por desgracia, aunque esto último sucede, no es la generalidad. Otro beneficio de tener un “buen padre” es desarrollar niveles de independencia altos y a la hora d tener un novio se demore la iniciación de la vida sexual.
¿Qué tipo de padre tuviste?
El ausente físicamente
Un padre ausente genera hijas necesitadas de pareja y con un miedo terrible al abandono. Suelen apegarse asfixiantemente y es sumamente importante trabajar con estas mujeres el desapego. De lo contrario cualquier hombre que se relacione con ellas se sentirá asfixiado en poco tiempo.
Es probable que se busquen relaciones dependientes donde nunca sera suficiente el amor ni la atención de la otra persona. Para aumentar la herida se buscarán personas poco comprometidas y que tienen el cartel en la frente “te abandonare”. 
El ausente emocionalmente
Una relación de abandono emocional con el padre en la primera infancia o en la pubertad puede provocar que mujeres exitosas en diversas áreas, tengan vidas desastrosas en relación con el amor, pareja y todo lo concerniente a lo emocional. Un padre egocéntrico que se dedica a buscar lo que necesita, se le dificulta ver las necesidades emocionales de los otros, no tienen consciencia de que su esposa e hijos necesitan de el.
Con un padre así, cuando niña, tu solo sientes o intuyes que no te amaban o aceptaban como tu pequeño ser necesitaba, de esta manera desarrollas comportamientos basados en las conductas de los otro hacia ti, en este caso, de tu padre y tu madre, incluyendo el conflicto que vivían de pareja. Todo esto conformo tu personalidad a la que llamaremos disfuncional, porque en el presente no funciona, no logra ayudarte a ser feliz, a amarte a ti misma, a convencerte de que te aman y por so no escoges hombres que sepan amar, que puedan amarse a si mismos.
La hija tendrá una relación con la madre exagerada en resentimiento, al creer (quizá inconscientemente) que fue ella quien no permitió que el padre se acercara más a la hija cuando era pequeña, o no se lo pidió.
El controlador
Genera mujeres sumisas y obedientes. Con miedo a soltarse y tomar la responsabilidad de su vida. Actúan como niñas pequeñas buscando aprobación y cuidado. Generalmente buscan hombres controladores y machistas. Suelen sufrir bastante sus relaciones. Con estas mujeres hay que trabajar intensamente su autoestima y desarrollo personal.
El violento
Genera mujeres sometidas y victimas de agresión. Suelen ser conflictivas y poco responsables con su seguridad personal. Con ellas es muy importante trabajar el manejo de límites y el cuidado personal Además de mostrar nuevas opciones de relacionarse.
El súper amigo complaciente
Genera la sensación de que es la figura ideal y no permite a la mujer seleccionar sanamente a su pareja. Con ella habría que trabajar el corte del lazo energético y el desprendimiento. Así podría elegir a su pareja sin falsas expectativas. En general lo ideal es saber soltar nuestro rol de niñas sumisas y actuar responsablemente como las adultas que ahora somos y tomar de la figura paterna lo que necesitamos.
¿Te sientes digna de ser amada?
Cuando se revisa la autoestima de la mujer, es importante revisar la de la madre y aún la de la abuela, porque no solo se heredan los rasgos físicos sino los vacíos emocionales. Cuando una mujer tolera infidelidad del esposo, el valor de la madre como mujer disminuye y la autoestima esta por los suelos, y a la vez esa baja autoestima es transmitida a los hijos, y en la edad adulta buscaran relaciones toxicas, y se buscara repetir la historia de la madre, que en cada relación busca al padre, al padre comprensivo, que la cuide que la colme de mimos y cuidados que el padre no le proporcionó, no el padre ausente, aunque este ahí. El padre puede estar ahí físicamente, pero no en espíritu, no esta comprometido con la relación.
Por eso es importante preguntarse si tenemos relaciones tóxicas que nos hace buscar al padre y su desamor en cada una de las relaciones.
Padres divorciados
Es difícil darse cuenta cuanto resultará afectada la hija como consecuencia del divorcio de sus padres, si es muy pequeña, ya que no puede verbalizar la manera en que vive la separación familiar, cuando se manifiesta el daño es en la adolescencia, o en bajas calificaciones, en problemas alimenticios, o en etapas de crisis de la edad adulta.
Acá el padre en su duelo egocentrado, solo puede ver su coraje y dolor por la pérdida. Mientras el padre no se despoje de la ira que siente hacia la ex-esposa no estará emocionalmente disponible para la hija. Los padres divorciados en muchas ocasiones demuestran su presencia a través de regalos, visitas al centro comercial, de una llamada telefónica, pero esto no llenará el vacío físico y amoroso del padre que la hija necesitaba.
Otra mujer en la vida del padre
Las emociones manifestadas son de tristeza, resentimiento, ira, temor, dolor, deseos de venganza, sentimientos suicidas. Una hija adolescente podría tener problemas como obtener bajas calificaciones, dejar la escuela, embarazos no deseados, entrar en un estado de depresión, enfermedades psicosomáticas, escapar de casa, uso de sustancias tóxicas.
Cuando pensamos en el bienestar de nuestros hijos, planeamos darles aquello que nosotros no tuvimos, luego, cuando llega el primer niño, nos topamos cara a cara con la realidad de que ser padres es mucho más que un tierno sueño. Unos días nos encontramos haciendo las cosas que prometimos no hacer nunca, o cedemos. Necesitamos desarrollar habilidades, a menudo demasiada, que no aprendimos en nuestra familia de origen.
Pero ¿qué ocurre si nuestro padre no fue funcional? Ahora sanaremos en nuestra vida esta figura. De eso se trata de no pasarnos la vida lamentándose sino de poner manos a la obra en las soluciones. A continuación, te dejamos algunos ejercicios de tratamiento que son bastante sencillos.
Ejercicios de Tratamiento
Asiste con tu padre o con quien represente su energía (En caso de padre ausente) y pide que te de un abrazo. En tu mente repite “Papá tomo mi energía. Me vuelvo poderosa, segura y fuerte. Acepto mi responsabilidad para conducir mi vida como la adulta que ahora soy”
Escribe una carta con puño y letra donde saldes cuentas pendientes con tu figura paterna. Puedes ser explicita pues no la entregaremos a la persona. Solo nos permitirá limpiar nuestra mente. Una vez terminada léela en voz alta y después quémala.
Valora las cosas positivas (Por difícil que esto sea en tu caso) esto te permite liberar el resentimiento y la única beneficiada siempre serás tú.
Si quieres mejorar tu vida financiera la figura del padre es determinante. Así que no hay mejor pretexto para buscar sanar nuestra figura paterna que nuestro equilibrio emocional.
Herida paterna: Hablando de la herida paterna esta tiene que ver con la confianza básica y con la confianza en el fluir de la vida. Es indispensable ir al origen de los enredos familiares pues es donde se encuentran las raíces de nuestros males.
Si hay algo que reparar no perdamos tiempo y hagámoslo. Reconcíliate con la figura paterna y se agradecida simplemente porque te dio la vida.
Para mujeres que tienen experiencias paternas de naturaleza enfermiza, una reconciliación espiritual le da una sensación de protección que también actúa como factor estabilizante, que es lo propio que le daría el padre: estabilidad, seguridad, fuerza, respaldo.
Carta a mi padre
Primer paso: Ponga en manos de Dios o un ser superior a su padre. Por ejemplo; papá que Dios te Bendiga y te ilumine hoy y siempre.
Segundo paso: Es una corrección fraterna. Vas a contar tu historia, lo que a ti te dolió, sin juzgar a tu padre. Por ejemplo; papá a mi me dolió que no te ocuparas de mi, que siempre estuvieras preocupado por tus cosas y también me dolió no recibir muestras de afecto de tu parte etc. Cuenta tu dolor
Tercer paso: Ve un futuro lleno de amor paz y alegría para tu padre. Ejemplo; deseo un futuro lleno de paz, felicidad, amor y abundancia económica y que Dios te conceda lo que tu tanto anhelas en tu vida. Gracias, gracias, gracias, paz y amor para ti y tus seres queridos.
En definitiva, estas cosas que marcan la vida y el corazón de las personas, tienen que expresarse, charlarse, desahogarse. Hay que sacarlo todo afuera para que adentro nazcan cosas nuevas. Trabaja con cada uno de los ejercicios propuestos y disfruta dándote todo lo que necesitas ahora que eres una adulta. Ya no es tu imagen paterna de niña la que te daña sino la que has forjado en tu mente.
Hagámoslo por nosotras mismas. Aventúrate a vivir de una forma sana emocionalmente. Cuida de ti manejando adecuadamente tus emociones. La presencia de la reconciliación paterna en tu vida te vuelve independiente. Todo desprendimiento va acompañado de una sensación de paz interior.

lunes, 1 de agosto de 2016

La entrega de la maternidad.


Siempre que supe que quería ser dueña de mi tiempo, que por mi carácter difícil quería ser jefa para mandar y exigir cómo hacer las cosas. Nunca me imagine como empleada de alguien o sujeta a un horario de trabajo donde rendirle cuentas a otras personas. Imaginé mi vida siendo una profesional exitosa, viajando por el mundo.

Cuando estuve embarazada de Melquíades él ocupaba parte de mi tiempo consciente, patadas, antojos y al final del embarazo no poder dormir, pero yo seguía siendo ama y señora de mis actividades. Cuando nació monopolizó mi tiempo, mi cama, mis comidas, mi ropa, mis hobbies. Hacer colecho para establecer un vinculo seguro, darle lactancia exclusiva y ha demando después de casi dos años, no poder ponerme una blusa o un vestido sin pensar antes "podré amamanta?", comer todo frío porque él quiere jugar conmigo o quiere comerse lo mio, ensuciarme siempre, no ir al cine durante 9 meses porque él era muy pequeño o perderme casi toda la cartelera por no querer dejarlo unas horas con sus abuelos. De la maternidad se dicen muchas cosas, desde que somos unas romanticas sin vida hasta el descuido y la irresponsabilidad.

Hace poco escuche a una señora decir que los niños se tienen que adaptar al mundo y no el mundo a ellos. Mi mundo es mi hijo, todo gira en torno a sus deseos, sus comidas, su sueño, sus juegos. La casa se transformo en un lugar seguro, a prueba de bebes, donde nada que pueda quebrarse este a su alcance, donde hay juguetes por toda la casa, comida tirada, pañales en cualquier lugar, zapatos de bebe en el carro, manchas en las paredes, colores y plastilina en el piso. Mi casa, a veces, es un caos y me gusta. Mi mundo se adaptó a él. Él me adapto a mí en una persona empatíca, amorosa, cariñosa, paciente, comprensiva.

Mi hijo no son una o dos horas de felicidad y juegos al día; él es a veces llanto, a veces risas, a veces me ignora, a veces me ama, a veces no me quiere cerca. Él puede ser muchas cosas en un solo día, incluso un pato, un dinosaurio, un gato o un PawPatrol; sin duda siempre es él mismo, risueño, voluntarioso, inteligente, amoroso, tierno, impaciente, gritón.

Disfruto que mi vida se haya transformado alrededor de él, eso me "obligó" a ser mi jefa y dueña de mi tiempo, a ser creativa y generar mi propio ingreso. Pensar en que vaya a guardería me duele en el alma, no porque esté mal, sino porque no quiero estar lejos de él. Se que al leer esto algunas personas dirán "pero y tu vida? Tu hijo es un ser aparte, que pasará cuando se vaya?" Afortunadamente para eso faltan al menos como 16 años, o eso espero. Sé que mi hijo es un ser independiente de mi y le estoy tejiendo alas para que cuando llegue el momento pueda volar libre sin mirar atrás, por eso ahora mi mundo gira entorno a sus risas y sus llantos. He decidido mi maternidad, la idealice y la estoy llevando acabo.
Soy terapeuta, mi consultorio está en casa, consultó solo dos o tres veces al día en el horario que yo establecí para poder estar con mi hijo todo el día. Mi esposo dejo el trabajo esclavizante de la maquila para poder construir lo que él deseaba para vivir, para no tener que llegar a las 6pm todos los días y darse cuenta que su hijo creció y él nunca estuvo ahí. Muchas personas dijeron que íbamos a batallar, nos dijeron locos y hasta irresponsables; pero pocos tienen la dicha de ESTAR en la vida de sus hijos como papás y mamás presentes y activos. Conocemos todas las caras de nuestro hijo, lo traducimos y lo sentimos.
Mi vida se adaptó para que él pueda ser libre, pues soy yo junto a su padre la guía que necesita para ser feliz. Amo ser su madre y que él sea mi hijo y maestro de vida. Melquíades me enseño la importancia de la entrega, el dar por dar. Ser su mamá no ha sido un sacrificio, ni doloroso, cada día a su lado es un placer. Y como en todo, hay días buenos y otros malos, ambos somos seres humanos y tenemos nuestro carácter, pero recuerdo que soy su ejemplo, que soy su guía y mis acciones lo marcaran siempre, por eso cuando esta molesto lo abrazo y le digo que esta bien enojarse, le pregunto si puedo darle un beso y casi siempre me dice que si, a los 5min ya no se acuerda de su enojo y vuelve a jugar. No quiero convencer a nadie que ser mamá es lo mejor que les puede pasar en la vida, aunque es una frase que he repetido a varias personas. Para mí, ser mamá de Melquíades es lo mejor que pudo haber sucedido. Me cambio en una mejor persona poque he podido sanar mis propias heridas de infancia, mis heridas emocionales para poder ser una persona completa, entregada y al servicio de quien me lo ha solicitado.

Estar al lado de mi hijo no ha sido sacrificar nada, he dado conferencias con él en brazos, lo he amamantando frente a un publico lleno de adolescentes mientras hablo de los roles de género. Mi hijo esta presente en todos mis procesos creativos y me ayuda a llevarlos acabo. Debo reconocer que gran parte de mi maternidad se la debo al gran equipo que formamos mi pareja y yo. Es un papá completo, presente y amoroso que ha estado dispuesto a modificar su propia crianza (tal como yo) para poder criar con amor.

Me siento orgullosa de poder elegir salirme del sistema de horarios, jefes, salarios, reglas y rutina; para crear nuestra propia realidad. Ojalá mas familias se animaran a hacerlo, ojalá dejáramos de pensar que el mundo es solo para los adultos, ojalá entendiéramos que en esta sociedad somos muchas personas de todas las edades, ojalá nuestras vidas se transformaran tanto al tener hijxs que nos impulsen para cambiar la realidad que vivimos y hacer un mundo mejor. Ojalá...

domingo, 31 de julio de 2016

Mi experiencia con el sangrado libre


Como terapeuta menstrual he aprendido a leer mi cuerpo y mis emociones para saber en que etapa de mi ciclo menstrual me encuentro. Sé que tres días antes de venir mi sangrado menstrual no soporto a mi pareja ni a mi hijo, me pongo reflexiva y me da por desahogarme de un montón de cosas que durante el mes me pusieron triste.

Ya sabía que tal vez hoy sangraría. Desde temprano salimos de casa pero no lleve mi copa menstrual ni mis toallas de tela conmigo. Estando en EUA ha eso de las 2pm sentí la humedad cálida de mi sangre en un estornudo, fui al baño y en efecto; ahí estaba roja y brillante.
Decidí no ponerme nada por varias razones: llevaba un vestido muy suelto y si me ponía papel tenía miedo a que se saliera, no llevaba monedas así que no podía comprar una toalla o tampón desechable en alguna maquina del baño publico y le tengo un miedo horrible a los productos desechables para la menstruación que venden en Estados Unidos.
Confíe en mi cuerpo y estuve todo el día sin usar nada, fui en dos ocasiones al baño, deje ir mi sangre y todo normal, sin manchas ni cólicos ni molestias. Puedo describirlo como una sensación de cuando tienes que orinar pero es un poco mas atrás de la uretra, es placentero llegar al inodoro y a voluntad soltar mi sangre.

En ciudad Juárez son las 12:11 am y sigo menstruando libremente. Que belleza estar conectada con mi cuerpo.

Sangrado Libre, consciencia menstrual



"El sangrado libre es una técnica que te permite liberar tu menstruación de una manera muy parecida a lo que sería vaciar tu vejiga. Esto se debe a que puedes ser consciente de tu cuerpo y sus necesidades básicas. La Menstruación Consciente es un método sencillo y natural que ha sido practicado durante miles de años. Al aplicar este método, fortaleces también tu suelo pélvico y evitas cólicos menstruales.

¡Pero eso es imposible!

Estarás pensando: "Pero el útero no tiene esfínter, entonces ¿cómo podría alguien controlar su sangrado menstrual?"

De hecho, existe evidencia interesante que indica que el cérvix es en realidad un esfínter. Pero aunque éste no fuera el caso, sigue teniendo sentido que pongamos atención a las sensaciones y patrones de nuestro flujo. Después de todo, la mayoría de lxs adultxs no andan por ahí constantmente con moquillos colǵandoles de la nariz, ni siquiera en invierno, aunque tampoco tenemos un esfínter en nuestra cavidad nasal.

Ajá, cómo sea. Yo solo estoy aquí para deshacerme de los cólicos.

¿Y quién podría culparte? Los cólicos pueden ser terribles.

Manejo de los cólicos

Si estás leyendo esto porque quieres aliviar tus cólicos, sigue leyendo! Los cólicos van desde ligeramente inconvenientes hasta espasmos musculares del útero, los cuales pueden ser causados por distintas razones. La discusión sobre el “sangrado libre” apunta hacia el querer retener nuestra menstruación como una de las razones más frecuentes es que inconscientemente queremos retener nuestra menstruación. Esto puede fácilmente convertirse en un círculo vicioso:

Tu útero recoge tu menstruación y espera que la liberes. Cuando no lo haces, tu útero protesta (piensa, por ejemplo, en el dolor que te provoca aguantarte las ganas de orinar). Como te duele, instintivamente contraes los músculos, impidiendo la liberación, y entonces el dolor empeora. Eventualmente, tu menstruación saldrá gota a gota por un cérvix apretado, causando un goteo continuo en lugar de una liberación periódica, y por supuesto, más dolor.

¿Cómo podemos evitar esto?

La respuesta corta es relajándote a consciencia. De eso se trata realmente el Sangrado Libre: reconocer la necesidad de liberar y luego relajar los músculos. El ejercicio pleno de Liberación Menstrual ayuda a aliviar la tensión y cólicos menstruales, pero ¿qué hacer si necesitas estar en un lugar donde no puedes ir al baño cada 15 minutos, o si simplemente no estás interesada en hacer eso.

Ayuda mucho que relajes tus músculos pélvicos para facilitar la liberación. Si no estás practicando el Sangrado Libre, intenta practicarlo usando cualquier tipo de producto que acostumbras usar. Las toallas femeninas de tela permiten más fácilmente la liberación que las tollas desechables, y ambas son mejores que los tampones o la copa menstrual en este sentido. Cuando menos, procura evitar contracciones o tensión en tus músculos pélvicos.

Claro que los cólicos también podrían ser provocados por algo muy distinto, pero cualquiera que sea su origen, la contracción de los músculos pélvicos empeorará tus cólicos, entonces relajarte debe al menos aliviar el dolor.

Cómo evitar “accidentes”

Al principio, cuando estás empezando a experimentar el Sangrado Libre, a entenderlo, habrá varias veces en que tu flujo te tomará por sorpresa. Prepárate para esto, pero no te preocupes. Idealmente, tendrías un espacio adecuado para experimentar durante tu menstruación, y usar una toalla que de preferencia sea de tela orgánica cuando tengas que salir. Si no puedes hacer eso, haz lo que puedas siempre que puedas; no es un compromiso estricto. Conozco mujeres que practican la Liberación Menstrual en las tardes y utilizan una copa menstrual en el trabajo, y mamás que se dedican al hogar y a cuidar a sus hijos pequeños, usando ellas toallas, porque al ser mamás de bebés no tienen la oportunidad de ir al baño cada 3 horas en promedio. Disfruta tus logros, deja que tu cuerpo lentamente aprenda el arte de la liberación y permite que tu cérvix y vagina se contraigan naturalmente entre sesiones de liberación. Recuerda tratarte con a misma paciencia por la que comprenderías que una niña de 2 años necesita mucho cariño, paciencia y confianza.

Durante la noche

Inicialmente, es buena idea usar algún tipo de protector recipiente durante la noche, pero luego encontrarás que durante la noche sangras menos, pues estarás dormida y no consciente. Clar que al despertar, debes pararte e ir a liberar tu menstruación rápidamente, pues tu flujo querrá salir una vez que te despiertes y te pares.

Entonces... ¿qué es lo que tengo que hacer?

Empecemos con lo que NO debes hacer. No se trata de explusar a voluntad tu sangre, ni tampoco sobre cómo retenerla-
Lo que aprenderás, en contraste, sera cómo detectar cuando tu útero necesita liberar tu flujo menstrual y consejos para actuar habiendo este impulso -el resto vendrá con el tiempo.

Lo repetiremos: Esta Consciencia Menstrual no se logra entrenándonos para retener la sangre, se trata de aprender a dejarla fluir cuando la necesidad ésta surja. Con el tiempo, esto les permitirá al útero, cérvix y vagina recuperar la tonicidad muscular perdida y con esto, la habilidad natural de acumular un poco de tu menstruación antes de liberarla sin derrames. Sé paciente contigo misma, y recuerda -solo tienes algunos días al mes para practicar. Casi inmediatamente verás resultados iniciales (como una disminución y alivio en cuanto a cólicos y un patrón básico de “ondas” de liberación) y gradualmente irás notando más avances.

Tips para la relajación necesaria para la liberación menstrual

* Respira lento y profundo, que tu respiración sea con todo tu torso. Concéntrate en tu respiración durante unos pocos minutos. Siente cómo entra el oxígeno y visualiza cómo circula por cada célula de tu cuerpo.
* Siéntate o incluso estando parada de manera que tu pelvis se encuentre en una posición “baja” y relajada. O imagínate algo más que te ayude a visualizar una liberación: agua fluyendo, flores abriéndose, lo que sea.
* Asegúrate que tus músculos estén relajados, especialmente aquellos alrededor de tus ojos y boca, así como entre tus cejas y frente. La tensión facial está íntimamente conectada con la tensión en todos tus esfínteres.
* Medita mientras miras algo frente a ti, escuchas los sonidos de la calle, algo interesante que te sucedió hace poco, lo que sea, mientras te “distraiga”

¿Cómo sabré que debo liberar mi sangre?

Existen tres señales que te ayudarán a saber cuándo debes liberar:

1. De repente sentirás ganas de orinar, pero no con urgencia urgente, y sabrás que no tiene sentido.

Esta es la señal de que debes ir al baño! Esta sensación parecida a las ganas de orinar es simplemente tu cerebro representando de manera equivocada la señal de tu útero de que es el momento de liberar tu menstruaicón. Puesto que “sabes” que no puedes sentir venir tu menstruación, tu cerebro no sabe cómo interpretar la información, entonces interpreta lo más cercano que reconoce. Especialmente al principio de este ejercicio, puedes sentir la necesidad de liberar muy frequentemente - incluso casa 10-15 minutos. No te preocupes, esto es normal y mejorará (aunque los días de flujo abundante son siempre ocupados).

2. Si sientes cólicos o "presientes" que vas a comenzar a experimentarlos

Los cólicos e incomodidad alrededor del útero son una señala para ir al baño y liberar. Con frequencia, estos cólicos son el resultado de tu cuerpo reflexivamente tratando de retener la sangre (pues espera que tú activamente la liberes. Al relajar tus músculos pélvicos y dejar que tu flujo menstrual realmente “fluya” puedes eliminar o aliviar significativamente los cólicos.

3. Sientes que tu menstruación empieza a gotear.
Podrías pensar que ya es demasiado tarde, pero probablemente tengas unos cuantos segundos para correr al baño, quizás hasta un minuto o dos. Esto es porque lo que estás sintiendo es realmente tu flujo menstrual, fluyendo de tu cérvix y hacia tu cavidad vaginal, donde se acumula durante un corto tiempo.

¿Cómo la “libero”?

Primero, encuentra una posición cómoda para sangrar libremente. Muchas mujeres pueden hacerlo cuando orinan, pero quizás debas probar algunas otras posiciones para facilitar el sangrado libre en cualquier otro momento posible. Puede ser desde estar en cucillas completamente o solo parcialmente, sentada con las piernas un poco en alto, doblada hacia el frente, u otras posiciones similares (no es ninguna casualidad que estas mismas posiciones también se recomiendan para partos naturales activos).

Estando en una posición adecuada, relájate. Si alguna vez has meditado o incluso solo soñado despierta, esa experiencia te ayudará. Solo sé paciente y trata de enfocar tu atención en algo más por un momento.

Tips para relajarte:
* Respira lenta y profundamente, con todo tu torso. Concéntrate en tu respiración durante unos minutos. Siente como entra el oxígeno a tu cuerpo.
* Asegúrate que tus músculos faciales están relajados, especialmente los músculos alrededor de la boca y los ojos y entre las cejas. La tensión facial está íntimamente conectda con la tensión del esfínter.
* Enfoca tu atención en algo: un objeto frente a ti, el ruido de la calle, algún evento que te ocurrió durante el día, lo que sea mientras te ayude a relajarte.
* Imagina que tu cérvix se abre suavemente y libera tu menstruación. O dibuja en tu mente escenario o situación que te haga sentir que algo se libera... agua fluyendo, flores abriéndose, lo que sea.

NO hagas ningún esfuerzo por empujar tu menstruación! Esto es importante tanto para tu sangre menstrual como para cualquier otro desecho del cuerpo. El útero, la vejiga y los intestinos poseen músculos involuntarios que se contraen para vaciarse. Al empujar activamente, los músculos voluntarios crean una presión externa en los órganos internos, exprimiendo su contenido para que éste salga. Con esto, se destruye el sistema de retroalimentación de los órganos internos, poniendo en desuso sus músculos y eventualmente aplicando presión y debilitando el suelo pélvico." 

*Fuente: Menstrual Release http://www.menstrualrelease.com/

Traducción por Equipo Helecho Verde 

martes, 26 de julio de 2016

Feminismo consciente

Hilda Sotelo
Escritora y académica | Domingo 17 Julio 2016 Obtenido de: El Diario El Paso



A la mujer le han dicho cómo ser desde la perspectiva masculina y si quiere transformar el mundo que transita injusto, va hacia ella misma, desarticula la opresión y en algunas ocasiones lo hace violentándose. De ser humana al servicio de todos pasa a ser protagonista de su vida y de la historia, es entonces, que la mujer corre el peligro de caer en el egocentrismo, al convertirse en la única artesana de su vida, el narcisismo es propio de estos tiempos, ¡cuidado!  dice Marcela Lagarde que ‘puede ser un propósito estimable pero cuando se le persigue sin la menor atención al prójimo, sin un sentido de responsabilidad mutua, pertenencia común, puede conducir a un desierto ético’.
La búsqueda de Yo femenino sin tener referentes patriarcales suele ser complicada; leer sobre feminismo, los logros, su historia, nos puede ayudar a conseguir el propósito del autoconocimiento con perspectiva de género. Iniciar en el camino de la desarticulación de la identidad femenina patriarcal no debe causar miedo, miedo es vivir violentada y violentar a otras, repitiendo la historia de las antepasadas o las construidas en la infancia, miedo es vivir en una sociedad peligrosamente zombie donde la identidad se torna manipulable y terrorífica. Reconocer las voces opresoras y oprimidas dentro de nosotras mismas y liberarlas en la mejor tónica posible, despierta las cualidades originales de la mujer: la mente positiva, la bondad que al introyectar al ente violento y machista se oscurece.

Es desafortunado y común que la mujer resulte ser la peor enemiga de otra mujer, es común que el arquetipo de la bruja mala haga hasta lo imposible por quemar la creación de la mujer rumbo a la cocreación de su nueva identidad, nueva identidad necesaria en estos tiempos de violencia. La nueva identidad femenina se construye desde la mejor versión personal, no teme a la muerte genérica, ni a los cambios, desobedece a la orden hegemónica cultural de cómo ser hombre o cómo ser mujer, la nueva identidad se forma sin contratiempos al desarrollarse desde un feminismo consciente. En el feminismo consciente, las mujeres reflexionamos sobre la carga violenta que nos embarga, damos continuación a ritos ancestrales divinos y benéficos para todos, el interior es la habitación propia, la llave le pertenece sólo a ella y a las/los que dancen con ella hacia la evolución.

En el feminismo consciente se reflexiona: qué tan dispuestas estamos a trascender los roles y participar en la muerte genérica sin espantarnos de las manifestaciones que provoca el cambio. Qué tan dispuestas estamos a hacer política en las calles, sin máscaras y crear gobiernos autónomos desde nuestros espacios, hacer el mejor uso posible del Internet para formar redes con otros colectivos afines. Qué tan dispuestas estamos a abandonar el pensamiento patriarcal, descubrir nuestra voz y abrirnos al sentir y pensar seguras en la creación de nuevas expresiones, vocablos, narrativas, sin esperar valoraciones o legitimidad de grupos o personas dominantes. 

Para la feminista consciente cuyo lema es ‘vive y dejar vivir pero vive consciente’ la prioridad es interactuar en armonía en cada uno de los ámbitos donde se desenvuelve, la guerra y sus formas sutiles de violencia  deberían formar parte del pasado. Aspiramos a una nueva humanización. Cuando pregunto a las mujeres, quién es feminista, la mayoría guarda silencio, cuando les platico lo que sé de feminismo, la mujer se motiva, y sabe que naturalmente lo es.

¿Por qué algunas mujeres no se identifican con el feminismo? Debido al miedo que causan los cambios sociales, ha sido más sencillo  ser indiferente o hasta satanizar al movimiento feminista que empatizar con las causas de equidad que persigue. Las feministas de la cuarta ola cuyas expresiones catalogadas como radicales tienen como propósito causar reacción, emplean las redes sociales y señalan claramente al infractor y dan su versión de los hechos, cobijadas bajo la solidaridad logran el apoyo colectivo de otras mujeres. Las mujeres reactivas que se defienden del ente violento y machista empleando la palabra escrita y la redes sociales, estamos en todo el derecho de hacerlo, será un ejercicio de desestructuración de identidad femenina patriarcal pero hay que tener en mente que la individualidad es limitada, vulnerable y hasta frágil y que es necesario reactivar el sentido de pertenencia social y el lazo amoroso con nuestros semejantes, sólo se consigue a través del perdón y las reparaciones.

Los cambios que a la mujer ocurren provocan pavor para los/las que se niegan a dejar el viejo mundo pero adquieren sentido para la humana que ya vive en la nueva identidad, no es utopía, convive, se encuentra, existe antes y después del feminismo consciente porque hasta la categoría mujer, hombre, femenino, masculino tiende a desaparecer en las nuevas formas de relacionarnos.

viernes, 22 de julio de 2016

Me amo, me cuido.

1.       No me rodeo de gente toxica.
La gente toxica es aquella que se la vive quejándose de todo sin buscar soluciones, todo les parece mal, todo está perdido. Cuando tú vibras en armonía y paz rechazas ese tipo de energía para que no entren en tu campo, te rodeas de personas que aportan a tu vibración y no de personas que te chupan la energía.

2.      Cuido mi alimentación.
Reduzco o elimino el consumo de productos animales, incluyendo los lácteos pues se el daño que le generan a mi cuerpo. Estoy consciente de que soy lo que como y que la gasolina que me hace funcionar, no debería provenir de la muerte y el sufrimiento.

3.       Conozco mi cuerpo.
Conozco mi cuerpo y autogestión mi salud, conozco los procesos de mi cuerpo y reconozco la importancia que cada uno de ellos tiene para despertar sana y viva.

4.      Soy consciente de mi salud.
Sé que las enfermedades tienen su raíz en conflictos emocionales o pensamientos que no he podido asumir y/o procesar. Me tomo un tiempo para meditar que siento y como podría solucionar mi padecimiento. Escucho a mi cuerpo y sus mensajes, sé que una enfermedad es mi cuerpo gritando atención y cuidado.

5.      Me masturbo.
Estoy consciente de la importancia del placer, por eso lo provoco. Conozco mis sensaciones y lo que no me gusta.

6.      Cuido y protejo mi templo sagrado.
Sé que mi útero-corazón es el responsable de sentir y gestionar mi salud, es por eso que no dejo que cualquier persona entre en él. Y quien entra sé que son personas que como yo, están conscientes de sí mismas. No permito que personas enojadas o estresadas dejen sus problemas dentro de mi cántaro sagrado, ni tampoco que lo contaminen con nicotina o alcohol. No contamino mi cuerpo con métodos anticonceptivos invasivos que perjudican mi producción natural de hormonas e impiden a mi naturaleza cíclica accionar y hacerse escuchar.

7.       No me relaciono con personas que sostengan alguna adicción.
Cuido mis relaciones de amistad y amorosas relacionándome con personas sanas o que busquen la sanación. Las personas con adicciones mantienen relaciones de poder y control, las cuales no dejan espacio a la libertad y el amor.

8.      Me comunico.
Soy asertiva al expresar lo que me sucede y siento para no generar conflictos con las personas que me rodean. Intento ser directa y objetiva cuando hablo de mis sentimientos para aportar soluciones.

9.      No culpo a otras personas de lo que me sucede.
Sé que soy responsable de mis acciones y asumo las consecuencias de mis actos.

10.   Voy a terapia.
Estoy consciente de que a veces necesito ayuda para superar o manejar algunas cuestiones y que pedir guía no me hace débil sino más fuerte.

11.   No critico ni juzgo a otras personas.
Al criticar y juzgar a otras personas también me juzgo y critico a mí misma. "Lo que doy me lo doy, lo que no doy me lo quito."

12.   Me valoro.
Se quién soy, a donde voy, que necesito y como satisfacer mis necesidades es por eso que elijo compartirme conscientemente con alguien que disfrute de mi luz. No acepto menos de lo que merezco.

13.   Hago ejercicio.
Me mantengo en movimiento para fluir con la vida, sé que no necesito horas en el gimnasio para saber que me estoy cuidando. Basta con caminar algunos minutos al día y hacerlo conscientemente para sentirme bien.

14.   Respeto a la Madre Tierra
No contamino la Tierra que piso y me da la vida. No utilizó productos que tarden cientos de años en desaparecer. Cuido y mantengo mi relación con la naturaleza por medio de mi cuerpo, las plantas y los animales.

jueves, 21 de julio de 2016

Huevo de Obsidiana: Mi experiencia 1/21 días

      

     Hace unos años había leído sobre la importancia de limpiar nuestro chakra raíz con un huevo de obsidiana. No le preste mucha atención pues me parecía una locura meterme algo en la vagina para que limpiara... Limpiar, ¿qué?

     Pues desde que viví hace un año la Terapia Menstrual y doy consulta online y presencial en ciudad Juárez ha cambiado mi vida. La semana pasada compré mi huevo de obsidiana, leí varias páginas, diferentes recomendaciones y al final me quede con la que más me gustó.



     Aprendí una habilidad nueva, tejí mi huevo.

         
    Espere a que fuera Luna Llena para limpiar y cargar mi huevo. El lunes por la mañana lo enterré en una bolsita en el jardín para que tuviera la energía de la Madre Tierra, el martes cuando bajo el sol puse mi huevo en un vaso con agua y sal de mar para que se cargará de la luz de luna, el miércoles lo deje todo el día para que recibiera los rayos del sol. Por la noche me bañé y me dispuse a prepararme para usar el huevo, pensaba que me iba a doler ponérmelo. Me puse en la misma posición que uso para colocar mi copa menstrual AngelCup, y lo introduje poco a poco, fue resbalando sin resistencia y sin dolor. Me fui a acostar y sentía mis piernas tensas, no lograba relajarlas hasta que decidí dormirme. Esperaba tener sueños extraños, intensos y raros; o despertarme en la noche por estar incomoda. Nada de eso sucedió, desperté en la mañana con muchísimas ganas de orinar y ahí me lo quite, sin molestias sin dolor. 

     Para retirarlo no tuve que jalarlo ni del cuerpo ni del hilo que tejí, simplemente fui expulsándolo poco a poco hasta que salió por completo. Al salir había un poco de fluido vaginal cremoso y blanco, natural por mi ciclo hormonal. Pensé "no me siento rara, ni especial, vamos a ver qué pasa durante el día". Por la tarde a eso de las 2pm comencé a sentir una sensación de libertad desde el estómago, una energía enorme que me pedía estar fuera de casa, correr, saltar, alejarme. Desde hace tiempo he querido perforarme la nariz por segunda vez y me decidí a hacerlo. 

       Amamanté a mi hijo y me salí de casa, sentí la libertad de los principios de mi adultez cuando era dueña total de mi cuerpo y mis decisiones. Cuando soñaba con tantas cosas para mí y me quería comer el mundo, era esa sensación de juventud (aunque sigo siendo muy joven, 26 años) mezclada con esta sensación poderosa de ser mamá. Después de mi parto (si quieres saber cómo fue dale click aquí) me sentía intocable, capaz de hacer todo lo que me propusiera, y esa sensación regreso a mí.

          Otro cambio emocional que sentí fue el despertar de un lado "oscuro", de imponer mis deseos y opiniones, no rogar atención ni palabras. Antes, muy antes, respetaba mis decisiones ante quien fuera y de un tiempo acá, me he vuelto flexible y escuchar que tiene que aportar otras personas, no digo que este mal ser así, pero de ser buena persona podemos pasar a ser mensas... Si había una discusión yo era quien buscaba a la persona para hablar y solucionar aunque yo no hubiera tenido "culpa" o responsabilidad. Hoy me hice valer y no busque la plática ni la negociación, comprendí que cada persona debe hacerse responsable de lo que hace y crea. No es ego, no es "dignidad", es responsabilidad y AMOR. Me amo a mi misma y no ruego amor ni palabras. 

           A las 7:22pm hora de ciudad Juárez, me siento plena y poderosa, con mucho camino que recorrer y mucha energía. ¡Y esto es solo el primer día de 21!



Estará disponible a partir del 5 de agosto, pero ya puedes hacer tu pedido y apartar el tuyo.
Lo escribí mientras escuchaba: