miércoles, 24 de diciembre de 2014

¿Por qué feminismo consciente?

Eva IxChel



Antes de estar embarazada tenía muchas concepciones erróneas sobre el embarazo, parto, crianza, maternidad/paternidad. En febrero me enteré que estaba esperando a un maravilloso ser humano y desde entonces me dispuse a leer todo sobre el tema para estar preparada, no fue hasta finales de abril que comencé a vivir mi embarazo de la manera en que lo había deseado.
Comencé a meditar, hacia yoga de vez en cuando, pero sobre todo tome mi embarazo como un tiempo de cambio, reflexión y preparación. Me di cuenta de la violencia a la que somos víctimas por parte de profesionales de la salud, la gran desinformación de la que somos cómplices y de la desconexión que tenemos con nuestros cuerpos. Todo esto origina formas de crianza irrespetuosas, sin apego y basadas en un sistema al que solo le interesa crear consumidorxs.
Comencé a compartir mis experiencias y percepciones sobre el embarazo en la página No quiero tu piropo Quiero tu respeto, las críticas, ataques y desprestigios no se hicieron esperar. Al parecer para muchas personas el feminismo en cuestiones de maternidad solo se trata de aborto, anticonceptivos y del derecho a no ser mamás; olvidan que los derechos reproductivos por los que peleamos también incluyen decidír ser mamá.
Otras páginas feministas hicieron mofa de las publicaciones sobre estos temas, incluyendo páginas machistas en las cuales los ataques eran directos hacia mi persona y mi hijo, deseándole la muerte, llamándolo bastardo, hijo de lesbiana... Y muchas cosas mas. Fue así que durante los últimos meses de mi embarazo decidí dejar de publicar en la página para terminar mi preparación y fluir con mi hijo. Al regresar a la página decidí continuar bajo la misma línea e informar de lo que nadie nos habla en espacios feministas: lactancia, parto respetado, crianza con apego, menstruación, embarazo; de la misma manera esto pareció irritar a nuevos seguidorxs que llegaban al espacio por el nombre "No quiero tu piropo Quiero tu respeto" y me pedían que me enfocará en el acoso sexual, tema por el que estaban ahí, otras personas les interesaba los temas relacionados a la maternidad pero al desconocer que era el feminismo recriminaban que se odiaba a los hombres.
Cansada de todo esto decidí buscar una corriente feminista que se apegará a lo que ahora tenía necesidad de compartir e informar, encontré el ECOFEMINISMO. Esta corriente aboga no solo por los derechos humanos, sino también por la ecología y la naturaleza. Uno de sus vértices es cuestionar al sector salud ante la baja calidad de vida que tenemos, lo cual incluiría la violencia obstétrica, mala praxis ginecólogica, medicación excesiva y tóxica; también se incluiría la reconexión con nuestros cuerpos, confiar en ellos, conocerlos.

FEMINISMO CONSCIENTE nace entonces:
1) De la necesidad de hablar desde nosotrxs como individuo.
2) Cuestionarnos desde dentro para luego proyectar esas reflexiones al exterior e impactar en la sociedad. 
3) Invitar al conocimiento de nuestros cuerpos y sus funciones.
4) Para dar a conocer otras realidades, mas naturales, indoloras, libres.
5) Para aquellas personas que como han sentido que ser mamá y ser feminista no están peleados.
 
Un feminismo consciente de que si cambiamos la manera de nacer, cambiaremos la manera de vivir.